“La justicia dejó en la calle a un asesino”: el antecedente del expolicía detenido por el homicidio de Julio Olariaga

AUDIO: DANIEL BUSTOS (PADRE DE LEANDRO BUSTOS)

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Matías Fernando Balada, el expolicía detenido por el crimen de Julio Olariaga, aún debe afrontar el juicio por la muerte de Leandro Bustos, quien fue baleado en la madrugada del lunes 28 de octubre de 2013 en un irregular procedimiento policial.

Olariaga fue asesinado el sábado 25 de abril por la noche en la puerta de su casa. De acuerdo a lo que relató su esposa, mientras ambos estaban en el interior de la vivienda ubicada en Abelardo Figueroa 841, golpearon las manos y el hombre salió. Desde afuera alguien le preguntó si él era Julio y ante su respuesta afirmativa le disparó en al menos tres ocasiones. Recibió los impactos en el pecho y murió a los pocos minutos, pese a que personal de sanidad de una ambulancia del Sempro le practicó tareas de reanimación.

Por el caso, la Policía detuvo a dos personas el viernes 1 de mayo por la tarde: Sandra Páez Gitto, una conocida parapsicóloga domiciliada en el barrio Estrella del Sur, y al ex policía Matías Balada (domiciliado en la calle Justo Daract). La policía encontró una serie de mensajes entre ambos que podrían estar vinculados con la causa.

Los dos fueron indagados este domingo, pero sus abogados pidieron la prórroga de detención, por lo que continúan alojados en dos comisarías de la ciudad.

Para los investigadores, la relación de Balada y Páez Gitto es de tipo “mística”. Los abogados de la mujer (Mercau padre e hijo) afirman que entre la mujer y Olariaga, además, hubo una relación sentimental que terminó hace algunos años por decisión de ella.

Balada y Páez Gitto están acusados en la causa: “Averiguación por homicidio calificado por el vínculo, uso de arma de fuego y por mediar promesa remunerativa”.

El expolicía, además, tiene que afrontar otro juicio por el crimen de Leandro Bustos, ocurrido en 2013. El debate oral se iba a desarrollar el año pasado, pero los abogados de Balada y de Jorge Chavero (el otro policía acusado) lograron “frenarlo” al considerar que la causa con la que se había instruido el sumario era “lesiones graves”, mientras que en el juicio iban a afrontar la acusación de “homicidio”.

La primera carátula había sido determinada por la Jueza de Instrucción Penal N°3, Virginia Palacios, la misma que tiene ahora la causa por el crimen de Olariaga, que también lo tiene como imputado a Balada.

Por el planteo de los abogados, los expolicías serán juzgados por “lesiones gravísimas” y no por homicidio, aunque – por la emergencia sanitaria debido a la pandemia de coronavirus – todavía no se sabe cuándo se podrá realizar el juicio.

La familia de Leandro, al enterarse de la noticia de la detención, expresó su “impotencia” por ver a uno de los asesinos de su hijo involucrado en otro episodio de sangre: “La justicia se burló de nosotros y dejó a un asesino en la calle. Ojalá ahora se vea bien a quién está juzgando”, indicó Daniel, papá de la víctima del 2013. Y agregó: “Estamos decepcionados de la justicia; estamos con bronca, con rabia”.

“Balada ya tenía antecedentes de violencia, si lo hubieran separado a tiempo de la Policía…”, evaluó Bustos.

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