La mujer acusada de matar a su hijo y que violó la domiciliaria será sometida a pericias

Liliana Luchessi está alojada en una comisaría de Villa Mercedes. Llegó allí por violar la prisión domiciliaria que le concedió un tribunal que comenzó a juzgarla hace más de un año por el asesinato de su hijo Jair, ocurrido en junio de 2014. Ahora la mujer será examinada por profesionales que le darán al juez una aproximación acerca de su estado emocional y también físico.

 

Luchessi está a disposición del Juzgado Correccional y Contravencional de Villa Mercedes, a cargo de Santiago Ortiz. Fue el magistrado que la investiga por desobediencia a una orden judicial quien pidió un informe psiquiátrico al Departamento de Ciencias Médicas y otro, psicológico, al Cuerpo Profesional Forense para que quede determinado si la presunta homicida puede comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones, según un decreto del juez firmado esta mañana.

 

Ortiz también ordenó que una médica forense examine a la imputada para corroborar la existencia alguna discapacidad.

 

Podría decirse que Luchessi tuvo mala suerte. Fue sorprendida por un fotoperiodista en un baile de La Barra, en un boliche de Villa Mercedes divirtiéndose como cualquier otra persona. Pero la alegría le duró poco: al parecer fue el reportero el que avisó a la Policía que la mujer había violado la prisión domiciliaria.

 

Según la declaración de la oficial Lorena Gómez, una de las policías que intervino en la detención de Luchessi en el boliche Espacio Mitre, la mujer ensayó una resistencia. Dijo que su abogado –el penalista Pascual Celdrán-, “le había levantado la prisión domiciliaria” y se abrazó a su hermana. “Yo voy donde vaya ella”, le gritó a los policías que ya las habían rodeado.

 

Pero finalmente decidió salir por su cuenta y fue trasladada a la comisaría novena.

 

El 26 de febrero de 2017, la Cámara del Crimen de Villa Mercedes decidió suspender el juicio contra Luchessi por “homicidio calificado” por un pedido de la Fiscalía: el representante del Ministerio Público pidió una junta médica que examine a la acusada y que determine, entre otros puntos, qué grado de discapacidad tiene y de qué tipo.

 

Además los jueces dispusieron la prisión domiciliaria para la mujer hasta tanto se hiciera la pericia, complicada por la falta de neurólogos en Villa Mercedes.

 

El 16 de junio de 2014, el pequeño Jair llegaba al final de su traumática existencia de una manera brutal: la autopsia determinó que tenía golpes en todo el cuerpo y quemaduras de cigarrillos en la nuca. Así se convirtió en noticia otra vez: la primera había sido en 2011 cuando lo secuestraron de los brazos de su madre. La Policía lo encontró en Mendoza.

 

Luchessi fue procesada con prisión preventiva por el asesinato de su hijo. El juez de primera instancia Leandro Estrada dispuso la absolución de su pareja, por lo que enfrentó la acusación sola y como única responsable de los hechos.

 

La junta médica se hizo recién el 8 de septiembre del año pasado, casi siete meses después de haberse solicitado. La conclusión fue que la mujer tiene un pronóstico reservado y que padece convulsiones y malformaciones congénitas. Los profesionales que la examinaron la describieron como lúcida, sin angustia “ni ideas tanáticas o  plan suicida”.

 

La postergación de debate se estiró porque el defensor Celdrán recusó al tribunal. Una vez que se integre uno nuevo el juicio podría continuar.