La ONU alertó sobre una nueva “pandemia” para la que no existe vacuna

El pasado jueves, en el marco del Día Lucha contra la Desertificación y la Sequía que se celebra cada 17 de junio, la Organización de las Naciones Unidas publicó un reporte titulado Informe especial sobre la sequía 2021 en el que advierte, entre otras cosas, sobre el impacto de la desertificación y la sequía; un fenómeno que puede afectar a muchas zonas del mundo, perjudicando los ecosistemas y la calidad de vida de los países más golpeados.  

En el mismo se detalla que las sequías ya provocaron pérdidas económicas de al menos 124.000 millones de dólares y afectaron a más de 1.500 millones de personas entre 1998 y 2017; pero incluso estas cifras son muy probablemente subestimaciones brutas, agregan, ya que “con el cambio climático inducido por el hombre, la frecuencia y la gravedad de las sequías ya han aumentado en algunas regiones del mundo, que a menudo ya luchan contra la escasez de agua”.

“La sequía está a punto de convertirse en la próxima pandemia y no hay vacuna para curarla”, expresó Mami Mizutori, representante de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres, en una rueda de prensa.

“Al igual que un virus, la sequía tiende a durar mucho tiempo, tiene un amplio alcance geográfico y causa daños en cadena”, continuó Mizutori. “Puede afectar indirectamente a países que en realidad no están experimentando la sequía a través de la inseguridad alimentaria y el aumento de los precios de los alimentos”.

Según las estimaciones de la ONU, cerca de 130 países podrían enfrentar un mayor riesgo de sequía este siglo en un escenario de altas emisiones. Otros 23 países enfrentarían escasez de agua debido al crecimiento de la población, mientras que 38 podrían experimentar ambos problemas. 

Las sequías más frecuentes y graves, prevén especialistas de la ONU, serán en la mayor parte de África, América central y del sur, Asia central, Australia meridional, Europa meridional, México y Estados Unidos.

Por otra parte, Ibrahim Thiaw, secretario de la Convención de la ONU para Combatir la Desertificación, señaló además que el deterioro del suelo, causado en buena parte por una mala gestión de la tierra, había llevado al mundo a un “punto sin retorno”. 

En este contexto, la ONU instó a los países a tomar medidas inmediatas sobre la gestión del agua y la tierra, así como para afrontar la emergencia climática.

Fuente: Filo.news

× ¿Te ayudamos?