La oposición sacudió a Marcos Peña, que aseguró que “ya pasó la etapa más difícil”

Con duros cuestionamientos al futuro acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el manejo de la “corrida” cambiaria y la política tarifaria, la oposición -con el kirchnerismo a la cabeza- sacudió este miércoles al jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien esta vez eligió no responder las chicanas y se mantuvo recto en su informe sobre la marcha de gestión. “Ya pasó la etapa más difícil”, afirmó.

 

El Frente para la Victoria-PJ recibió al funcionario con carteles que rezaban “Macri miente”. Uno a uno, los diputados del bloque que preside Agustín Rossi reclamaron un freno a los “tarifazos” y exigieron que el arreglo con el FMI deba ser autorizado por el Congreso. Pero, mucho menos aguerrido que en sus anteriores presentaciones ante la Cámara baja, Peña esta vez no dio lugar a las acusaciones, y se limitó a aclarar que el Poder Ejecutivo no enviará al Congreso el arreglo con el FMI, al tiempo que intentó aventar fantasmas sobre ese organismo.

 

“Estamos convencidos de que el marco legal es claro respecto a la no necesidad de aprobar el acuerdo en el Congreso”, afirmó el ministro coordinador ante una consulta de Araceli Ferreyra, del Movimiento Evita, cuando promediaba la sesión informativa. Además, buscó garantizar que “esta herramienta es distinta de las anteriores” porque “la historia no se repite, y esto va a ayudar a que la Argentina siga creciendo; porque está creciendo, mal que les pese a algunos”.

 

El funcionario afirmó que el Gobierno tomó “la decisión preventiva de acudir al Fondo Monetario Internacional, no para redefinir nuestra política económica, no para reducir nuestra soberanía, sino simplemente para conseguir reducir nuestra volatilidad a través de un prestamista con mejores condiciones de tasa de interés”.

 

En su informe inicial, Peña destacó que la Argentina “lleva siete trimestres consecutivos de crecimiento”, aunque, simultáneamente, tiene que afrontar “un desafío particular” en materia de confianza “para que el camino gradual” que lleva adelante el Gobierno “pueda ser financiado”. Dijo que ello es indispensable a fin de evitar “un ajuste más veloz, de una día para el otro, que tendría muy negativas consecuencias sociales y económicas”.

 

El jefe de Gabinete además llamó a “seguir dando la discusión” en temas controvertidos como el de las tarifas, pero no respondió las preguntas en torno a la nueva propuesta de senadores de Cambiemos para reducir el IVA de las tarifas, luego de que el propio oficialismo haya rechazado esa misma rebaja en la Cámara de Diputados.

 

Por parte de la oposición, Peña sólo recibió críticas y miradas escépticas sobre el llamado al “gran acuerdo nacional” que hizo el presidente Mauricio Macri en los últimos días. “¿Para qué quieren ir al diálogo nacional? ¿Para que firmemos el plan de ajuste? ¿Para que firmemos el acuerdo con el FMI?”,lo acorraló Rossi.

 

Más duro fue el exministro de Economía, Axel Kicillof. “Pasamos por una de las corridas cambiarias con más zozobra, con más impericia, de la que tengamos memoria. O sea que sí estábamos incubando una crisis, lo que pasa es que como hicieron en 2015 y también en 2017, trabajan ocultando con el marketing y la mentira las cosas que hacen”, lanzó el diputado.

 

Desde el Frente Renovador, Graciela Camaño advirtió que el Gobierno “perdió mucho tiempo” y “se relajó demasiado” en sus primeros dos años de gestión, y avisó: “No van a contar con nosotros para seguir ajustándole el bolsillo a los trabajadores”.

 

Otro massista, José Ignacio De Mendiguren analizó que “los capitales especulativos que vinieron son los primeros que se van cuando se asustan. ¿Y cómo se los retiene? Se les sube la tasa, hasta que se dan cuenta que la economía con esas tasas no es viable, y se van. Por eso esta política económica no podía terminar de otra forma, y por eso en menos de 30 días se nos fueron 11 mil millones de dólares de reservas”.

 

Pablo Kosiner, jefe del bloque Justicialista, fue de los más conciliadores. El salteño sostuvo que “la salida del déficit no se logra con medidas de ajuste” y en ese sentido dijo que “en el marco de una crisis como la que vive nuestro país, la apuesta a la obra pública puede ser una forma de generar crecimiento”.

 

La sesión informativa cerró con Mario Negri, titular del interbloque Cambiemos, quien dedicó todo su discurso a la gestión anterior. “¿Qué están proponiendo? ¿Ir hacia atrás? Eso no lo van a aceptar los argentinos. Si quieren rediscutir un modelo de país, estamos dispuestos, pero dejen de querer desgastar al Gobierno para intentar llegar antes al poder”, disparó el radical.

 

 

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