La sorpresiva declaración de Rubbiani: “A lo sumo fue un estupro”

Para una alta fuente judicial, la declaración que dio el abogado Gabrielle Rubbiani en el juicio en el que se lo investiga por abusar de su hija hubiese servido “su hubiera sido un alegato”. Pero se trató de una declaración indagatoria, frente a los jueces y relevado de todo juramento. Pero como hombre de leyes que es no pudo dejar de mechar aspectos jurídicos referidos a la pesada acusación que carga.

 

Rubbiani pidió declarar antes de que lo haga su hija, el testimonio más importante y esperado del proceso. Tranquilo y con buen dominio de la situación, el abogado nunca negó el hecho que le imputan y se encargó de dispararle dardos envenenados a uno de los abogados querellantes, Hugo Scarso; a su ex mujer, Fernanda Mazza y hasta la jueza de primera instancia Virginia Palacios, que fue quien lo procesó y encarceló cuando se entregó tras fugarse.

 

-Teniendo en cuenta que la denuncia no la hizo su exesposa sino que surgió en otro contexto, ¿qué explicación le da al hecho?-, le preguntó el camarista José Luis Flores

 

-No sé qué explicación darle. Lo que pasa es que no sé qué pasa por la cabeza de mi hija. Mi ex le lavó la cabeza-, respondió.

 

-¿Considera que su hija miente?-, lo azuzó el camarista

 

-No puedo decir que mi hija ha mentido-, respondió sin perder la calma.

 

A esa altura de la declaración, Rubbiani ni siquiera ensayó alguna explicación para la denuncia en su contra. Es más: se metió en el pantanoso terreno de la calificación legal.

 

Rubbiani llega a juicio oral procesado y acusado por abuso sexual gravemente ultrajante calificado por el vínculo. Pero en su defensa consideró que esa calificación “era muy grave” y que “como no hubo violencia a lo sumo pudo ser un estupro”. Estupro es la forma legal para nombrar la relación sexual entre un menor de de 16 años y un mayor, en la que éste se aprovecha de la inmadurez sexual de la víctima aprovechando su relación de “preeminencia”.

 

Luego fue el turno de Valentina, su hija. Si bien su testimonio fue pedido por la defensa, los abogados de Rubbiani sólo hicieron dos preguntas.

 

En un ambiente tenso, la joven de 18 años ratificó todo lo que dijo en la Cámara Gesell y habló sobre lo que le pasó y hasta dio detalles a partir de las preguntas de la querella.

 

Al parecer escuchar el relato de su hija hizo que Rubbiani se resquebraje: en silencio empezó a lagrimear.