¿La suspensión de las clases presenciales puede generar un “impacto pedagógico negativo” en los chicos?

Audio: Mónica Domínguez, diputada provincial y neurosicoeducadora

La diputada provincial y neurosicoeducadora, Mónica Domínguez, analizó este viernes el impacto pedagógico que podría tener en los estudiantes una suspensión de las clases presenciales.

Si bien en la provincia no hay definición sobre la continuidad o no de la presencialidad en las aulas, luego que el Gobierno nacional las suspendiera hasta el 30 de abril en el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA), la legisladora alertó: “Nuestro cerebro lo toma como una vivencia que no le gustó, que como fue la primera vez hubo que adaptarse y recordarlo, aunque todavía no pasó, el cerebro lo toma como una realidad y eso genera un montón de trastornos: ansiedad, miedo, angustia, y cuando se trata de un niño genera una situación de estrés que es complicada”.

La especialista consideró que la suspensión de la presencialidad no demostró, en el mundo, ser un buen remedio para frenar la ola de contagios de coronavirus. “Está probado a nivel mundial que todo lo que tiene que ver con las escuelas fue bien manejado y no ha generado el pico de contagios que si se generan en otro tipo de lugares”.

La diputada del departamento Junín analizó que, más que los estudiantes, son los docentes los que corren mayor riesgo de contagio, de acuerdo a lo que reflejan los estudios al respecto. Mientras que en los niños, desde su vuelta a clases, los casos no superan el 1 por ciento.

Añadió que, antes de suspender las clases presenciales, es necesario generar campañas de concientización para que la gente entienda la necesidad de cumplir con todos los protocolos”.

También recordó que el año pasado la virtualidad generó inconvenientes por los estudiantes que no se pudieron conectar a internet de calidad para seguir las clases y tareas.

Por otro lado, insistió en que todos somos “seres gregarios” que significa “que todos necesitamos convivir, ser parte, pertenecer y sobre todo los chicos que están desarrollando su psiquis necesitan ser parte de un grupo y eso es importantísimo porque necesitan aprender a compartir, a entender lo que le pasa al otro, generar empatía y todo eso se logra en la escuela, conviviendo con sus pares”.

En este sentido, opinó que la presencialidad debe continuar tal como se implementó hasta ahora, con protocolos y el sistema de “burbujas”.

“La escuela es la segunda casa y todo lo que se genera ahí afecta en toda la vida de un chico. Todas las asistencias que tenga un chico a la escuela van a afectar en su manera de transcurrir la vida porque todas esas experiencias las va a volcar en lo que se le aparezca o el cómo vaya tomando sus propias decisiones, por eso es tan importante la presencialidad”, dijo Domínguez.

Y remarcó que asistir al establecimiento educativo “implica separarse de la familia, tener vivencias con otra gente, generar independencia y son muchos factores que hace que la escuela sea muy necesaria, más allá de los contenidos de un programa”.

“Las escuelas son un lugar muy mínimo de contagio para los chicos y ellos lo que extrañan es el sociabilizar que es lo más importante para todos”, sentenció.

Y cerró: “Si paramos todo y lo esencial para todos es cuidar su trabajo; si nosotros generamos esta angustia de que la gente piense que no va a poder trabajar, no solo vamos a tener un problema de pandemia si no que vamos a tener otra pandemia de enfermedades relacionadas a las cardíacas, las enfermedades que provoca el estrés, todas las que provoca el hecho de la desatención porque hay que estar avocados a atender el tema de la pandemia, entonces es muy importante que se tenga en cuenta todas estas cuestiones a la hora de tomar medidas”.