Lara Arreguiz, la joven que falleció de COVID sin una cama disponible

La joven de 22 años se contagió coronavirus y, en pocos días y tras muchas idas y vueltas por falta de lugar, perdió la vida en Santa Fe.

El caso de Lara Arreguiz, joven santafesina de 22 años que perdió la vida a causa del COVID-19, conmovió no sólo a todo Santa Fe, si no a todos en la República argentina.

Y es que esta adolescente insulinodependiente que estudiaba veterinaria en Esperanza contrajo coronavirus y, luego de muchas idas y vueltas e insistencia de su familia para conseguir cama -en el medio debió acostarse en el piso de un hospital- falleció en menos de una semana desde su contagio.

“Tenía tos y llamó a su mamá para que la vaya a buscar. La trajimos a Santa Fe y la mamá le hizo unas nebulizaciones y unos pafs, pero seguía ahogada. La llevamos al protomédico, ya que en los sanatorios si caes con síntomas ni te atienden. En el protomédico la sentaron en una silla de ruedas como cuatro horas porque no había camas, le hicieron placas y dieron turno para el domingo hisoparla. La llevamos de nuevo a casa”, relató Alejandro Arreguiz en charla con InfoMercury.

Finalmente Lara dio positivo y los síntomas era cada vez más fuertes. “Las placas dieron pulmonía bilateral, en solo dos días era impresionante cómo avanzó y le tomó ambos pulmones, por eso se ahogaba”, contó el padre de la joven, que primero fue llevada al Hospital Nuevo Iturraspe donde Lara se descompensó y, luego de que le dieran oxígeno, se recompuso, aunque no pudieron darle una cama y debió acostarse en el piso porque no aguantaba más. Luego de horas le consiguieron un lugar en el Iturraspe Viejo, a donde ubicaron a la joven en una “sala común COVID”,

El relato de su padre es desgarrador. “La pasaron a una sala intermedia para controlarle la insulina. Las enfermeras nos decían que nos tranquilicemos, que ella era una chica joven y fuerte. Yo la iba a visitar todos los días, solo 15 minutos mediante una ventana. La mamá estaba aislada y no podía visitarla. El jueves 20 (Lara comenzó con síntomas el 13), me mandan mensaje desde el Hospital preguntando si no quería ir a verla un ratito. Me pareció raro, olía que algo malo podía estar pasando. Cuando llegué estaba de costado, muy mal, con una máscara de oxígeno. Cerraba sus ojitos, yo me quebré, no podía verla así. Vinieron unos enfermeros y me dijeron que ella me tenía que ver bien. Que me vaya a casa y que le avisaban novedades a su mamá”, contó el hombre y detalló que ese mismo día pasaron a Lara a terapia intensiva: “Ahí el mundo se me vino abajo. Nos volvieron a decir que nos quedáramos tranquilos, que era joven, que iba a salir adelante. Pero a las 3 de la mañana nos avisaron que falleció”.

Con el dolor en el cuerpo, el padre de Lara pidió a la gente que tome conciencia de lo que está sucediendo. “Muchos dicen que todo esto es mentira. Pero cuando te toca en carne propia hay que vivirlo y es lo peor que te puede pasar estar de hospital en hospital con un ser querido y no tener una cama o un médico que te ayuden. Espero que lo que nos pasó sirva para concientizar a la gente, que esto le puede pasar a cualquiera”.

Fuente: argentina.as

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