Las cinco claves de la caída del Barça en Roma

El Barça volvió a caer eliminado en los cuartos de final de la Champions, una caída mucho más dura que en temporadas anteriores por el resultado de la ida (4-1) y por la triste imagen ofrecida por el equipo en el Olímpico de Roma. El Barça se vio superado en todo momento por el equipo italiano y no ofreció ni una muestra de reacción a lo largo de los 90 minutos.

Algunas claves ayudan a entender el porqué de la inesperada eliminación del Barça en Europa:

1 – Un equipo veterano y sobreutilizado

Ernesto Valverde ha repetido alineación a lo largo de los últimos partidos, con un equipo base que a la larga, ha acabado consumido por la exigencia de jugar cada tres días. Apenas ha habido jugadores de refresco que permitieran descansar a los titulares, al tiempo que la mayoría de integrantes del once inicial bordean o superan la treintena. al Barça siempre le ha costado rejuvenecerse, preso de sus éxitos del pasado, y esta temporada no ha sido una excepción.

2 – Sin banquillo ni confianza en los fchajes

Solo un futbolista de los fichados el pasado verano fue titular en Roma: Semedo, que por otra parte firmó una actuación más que discutible en el Olímpico de Roma. Coutinho no puede jugar en Champions, Paulinho ha perdido protagonismo de manera estrepitosa y el papel de Dembélé ha quedado reducido al de revulsivo puntual. Al Barça le falta capacidad y flexibilidad para corregirse sobre la marcha. No hay plan B y cuando lo hay, es insuficiente, pleno de urgencias, siempre improvisado. Faltan suplentes de calidad y los fichajes apenas han elevado el listón de exigencia del equipo.

3 – ¿Qué hay más allá de Messi?

La Messidependencia es una bendición cuando el argentino está bien, pero una maldición cuando no tiene un buen día. Como ya ocurrió la pasada temporada en los cuartos de final ante la Juventus, Messi no se enchufó del todo al partido y el Barça lo acabó pagando. El juego ofensivo depende tanto del ’10’ que el equipo no es capaz de encontrar soluciones alternativas, ni siquiera más rudimentarias, como el juego directo o colgar balones el área. Luis Suárez se peleó con el gol, el equipo no tuvo juego por bandas y las soluciones de última hora (Alcácer o Dembélé) fueron precipitadas y no tuvieron tiempo de alterar el guión del partido.

4 – El discutible planteamiento de Ernesto Valverde

Con su planteamiento, de corte más bien conservador, Valverde transmitió a sus jugadores un mensaje demasiado temeroso. Se trataba, por encima de todo, de conservar el resultado de la ida desde una óptica prudente. Con un gol a favor, el Barça estaría prácticamente en semifinales, pero Valverde prefirió dar un paso atrás. El Barça no es un equipo diseñado para defender: sufre sin el balón y cuando no tiene la posesión se convierte en un equipo vulgar. El equipo se partió por la mitad, el centro del campo se diluyó y los delanteros apenas aparecieron. Si no se defiende con el balón, el Barça sufre y mengua de mala manera. Valverde no fue capaz de preverlo ni de corregirlo sobre la marcha.

5 – La planificación, en entredicho

La ambición de aspirar a todo ha perjudicado al Barça: las aspiraciones de lograr el triplete, ilusionantes y muy lícitas, acabaron siendo irreales. El Barça no tuvo plantilla para aspirar a todo. El equipo se dio de bruces con la realidad en el peor momento posible. Fue entonces cuando el Barça emitió la sensación de que se había desgastado demasiado durante el mes de enero, por ejemplo, peleando las eliminatorias de Copa, o en algunos partidos de Liga que bien podrían haber jugado los futbolistas menos habituales. La prioridad era llegar frescos a mediados de abril, cuando se decide la Champions de verdad, y el Barça ha llegado mentalmente agotado y físicamente tocado.

 

 

Fuente: SPORT.ES