Las reales posibilidades de Estudiantes para mantener la categoría

La suerte de Sportivo Estudiantes en la segunda categoría del fútbol argentino está casi decidida. La próxima temporada futbolística, probablemente, encuentre al equipo más popular de la ciudad de San Luis – otra vez – en los torneos del interior.

La falta de resultados y de juego a lo largo de todo el año, que además se sumó a campañas anteriores no tan sustanciosas en la cosecha de puntos, llevaron al “Verde” a las puertas del averno: cualquier paso en falso lo empuja de manera inexorable al tan temido descenso.

Sin embargo, hay una posibilidad. Una. Y no depende tanto de Estudiantes, lo que parece ser una suerte a la luz de las últimas presentaciones. El injusto sistema de promedios para decidir los descensos es lo que mantiene con vida al equipo de Gerardo Gómez.

Es que las instituciones que llegaron este año a la categoría (por haber descendido de Primera A o por haber ascendido desde el Federal A o la B Metropolitana) tienen un coeficiente que varía escandalosamente, según ganen o pierdan.

Las derrotas y los empates de las últimas fechas dejaron a Estudiantes sin chandes de pelear “mano a mano” con los equipos que dividen sus puntos en 3 temporadas (como su rival del próximo fin de semana, Independiente Rivadavia). Pero todavía puede apelar a que los conjuntos que dividen por una temporada pierdan y sean perjudicados por el sistema.

En esa carrera se encuentran Mitre, Deportivo Morón y Quilmes. Si dos de esos tres equipos suman tres puntos en lo que queda del torneo (dos fechas), el Verde no podrá hacer nada para evitar la catástrofe. Pero si eso no sucede, las posibilidades están intactas.

Claro que para aspirar a quedarse, Estudiantes tiene que ganar los dos partidos que quedan: contra el Independiente mendocino de local, y frente a Aldosivi de Mar del Plata de visitante.

Después de perder el sábado frente a Ferro, en Caballito, los puntanos tuvieron el domingo una buena noticia: Mitre de Santiago del Estero perdió frente a Villa Dálmine. Ahora falta que Morón o Quilmes no ganen este lunes para mantener la esperanza.

A falta de argumentos futbolísticos, ahora las matemáticas son las que generan la mínima chance. El otro factor necesario para afrontar esta situación compleja es la esperanza, que también flaquea en el ánimo estudiantil.

Gerardo Gómez, al finalizar el partido con Ferro, hizo algunas declaraciones a medios de San Luis. Habló, aunque sin decirlo de manera directa, como director técnico de un equipo que había descendido – “me tocó estar en los buenos momentos y hoy me toca esto”, entre otras frases similares -. Algunos jugadores fueron en la misma dirección: “Queremos terminar el torneo de la mejor manera”, dijeron, como si no hubiera ninguna posibilidad.

Mientras las chances matemáticas están intactas, la falta de respuestas anímicas y futbolísticas queda en evidencia. Si los propios protagonistas ya bajaron los brazos, no hay promedio que pueda salvar al Verde del descenso.