Las siete cartas que dejó Favaloro antes de dispararse al corazón

Se cumplen 18 años de unos de los suicidios que más tocaron la fibra de los argentinos; el 29 de julio del año 2000 se quitó la vida el Dr. René Favaloro, médico cirujano de prestigio internacional que en sus palmares tenía la invención de la técnica que revolucionó y cambió para siempre las intervenciones coronarias: el bypass.

Agobiado por las deudas que tenía la fundación que llevaba su nombre y que había abierto a mediados de la década del 80, con un hospital modelo que por momentos emuló al Hospital de Clínicas en cuanto a la formación de profesionales, se rehusaba a tener que despedir a varios de sus colegas que lo habían acompañado en su misión.

Frente al espejo de su baño, recién duchado, afeitado y en pijamas, tomó el arma Magnum 357 posicionó el cañón en su tetilla izquierda y apretó el gatillo. La bala perforó su corazón y salió por la espalda. El cuerpo sin vida de para muchos el mejor médico en la historia argentina se desplomó al suelo. El ruido que generó la percusión de tamaño calibre hizo que sus vecinos del edificio de la calle Dardo Rocha en el barrio porteño de Barrio Norte intentarán ingresar al departamento debido a que Favaloro no respondía el portero. Cuando notaron lo sucedido llamaron a las autoridades. En la mesa de luz de su cuarto dejó siete cartas cada una de ellas dirigidas a diferentes personas.

En ellas se destacaba la deuda que mantenían obras sociales y prepagas con la institución por un monto superior a los U$D 18 millones

Antes de su muerte, Favaloro le envió una carta al jefe de Estado, Fernando De la Rúa, en donde le contó en carne propia las penurias que atravesaba la Fundación por la falta de pago. La misiva se mandó días antes de su fallecimiento, pero recién llegó al escritorio presidencial 48 horas después de que el médico decidió quitarse la vida.

“En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea”.

U$D 2.8 millones que tenía con la institución por prestaciones realizadas entre 1993 y 1995. Por un decreto presidencial del ex mandatario Carlos Menem, en el oficializó la intervención de organismo, se prohibió que todas las deudas contraídas en ese período se paguen con efectivo; los acreedores tenían que aceptar bonos del Estado. El interventor del PAMI, Victor Alderete, terminó por violar dicho decreto y canceló parte de las deudas con depósitos.

El PAMI todavía no tiene verificada esa deuda y precisamente mañana (por el 31 de julio) tenemos prevista una auditoría en la Fundación Favaloro para determinar si corresponde pagar”, afirmó el jefe de pagos del organismo, el difunto economista Tomás Bulat, en ese entonces a los diferentes medios. Allí es cuando explicó que el resultado de la auditoría, sea cual sea, no iba a poder destrabar los pagos ya que primero tenía que girarse el expediente a la OA y luego el juez a cargo de la causa, Jorge Ballestero, debía autorizarlos.

Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país. Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente)”, sostuvo el cardiólogo.

 

Fuente: BigBangnews

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