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Las terapias se desbordan y los hospitales suman áreas para Covid-19

Por momentos pareciera que Mendoza está viviendo dos realidades. Una es la que se ve en las calles, con comercios abiertos, circulación cercana a lo normal y personas despreocupadas. La otra es la que se vive dentro de los hospitales con desborde de pacientes, médicos agotados y espacios al límite. Allí es donde realmente se siente la pandemia y sus graves consecuencias.

De hecho, la demanda de camas críticas es tan alta que distintos establecimientos de salud de la provincia ya están utilizando quirófanos, unidades coronarias y de trasplantes para alojar pacientes críticos por Covid-19. Pero a medida que se van creando, esos nuevos espacios se van ocupando y se vuelve una complicación conseguir lugar.

Así lo cuentan médicos terapistas que trabajan en la primera línea contra el virus, como también familiares de enfermos graves que han tenido que peregrinar y hasta apelar a contactos para poder obtener atención en una unidad con respirador.

De todas formas, los números oficiales parecen no mostrar este panorama. Según un informe de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la Provincia de Mendoza con datos del Ministerio de Salud, la ocupación de camas críticas en la Zona Metropolitana hasta el jueves último era en el sector público de 87% y en el sector privado de 94%. En tanto desde el Gobierno provincial aseguran que el sistema de salud está dando respuesta a todas las internaciones.

“El sistema está estresado, pero se sigue dando respuesta. Más allá de lo que se viene planificando, hemos avanzado con cambios de perfiles en hospitales y se utilizan distintas estrategias para aumentar la disponibilidad de camas de terapia intensiva”, expuso Oscar Sagás, subsecretario de Salud. Entre estas enumeró la utilización de quirófanos, unidad de trasplantes, de recuperación y coronaria.

De hecho, durante agosto Mendoza sumó 40 camas de terapia intensiva y eso permitió bajar temporalmente el porcentaje de ocupación.

Situación crítica

Un sondeo realizado en distintos hospitales de la provincia permitió observar la realidad del pasado viernes, ya que, tal como indican desde los mismos, la situación es muy fluctuante. Desde el hospital Central reconocieron que estaba “lleno”. Así que apenas se les desocupa un espacio, se ocupa inmediatamente.

En tanto desde el hospital El Carmen, dependiente de OSEP, estimaron que la ocupación de Unidad de Terapia Intensiva (UTI) es superior al 90%. “Hace un mes y medio se están empleando los quirófanos como camas críticas”, informaron desde allí. En tanto, relataron que están derivando pacientes a nuevas camas que se habilitaron en el Fleming que solía trabajar como hospital pediátrico.

Por su parte, desde el Español también aseguraron tener todas las camas de terapia ocupadas. Desde allí comenzaron con cuatro camas críticas para Covid, al tiempo las duplicaron y se pasaron los enfermos críticos de otras enfermedades a Unidad Coronaria (UCO). “Ahora ocupamos una parte de UCO y una vez que se llene vamos a trasladar la terapia intensiva infantil al Notti y vamos a convertirla para tratar adultos con Covid”, adelantó Walter Vázquez, director médico.

A pesar de esta capacidad para seguir ampliando la atención, para el director del Español la provincia se encuentra en una situación crítica: “Si seguimos así se va a colapsar el sistema y no se va a arreglar con 20 ó 30 camas más”, se lamentó.

Consultados al respecto, desde la Clínica de Cuyo señalaron que están al 70% de ocupación en internación crítica y al 90% en sala común, aunque reconocieron que han tenido unos pocos días al 100%. “Estamos sumando la unidad coronaria a la terapia Covid anticipando que esto pueda pasar a un escalón superior”, relató Andrés Donadi, director de la institución.

En tanto explicó que con este propósito la terapia no Covid será polivalente y coronaria. “Si bien la patología prevalente es el Covid, la gente se sigue enfermando de otras cosas y no podemos dejar de atenderlas”, expuso.

En primera persona

Un médico terapista, que presta servicios tanto en el sector público como en el privado del Gran Mendoza, se refirió a la delicada situación. “Cuesta mucho conseguir camas en el sistema, la situación está complicadísima, la gente se ha relajado y puede ser algo destructivo”, manifestó.

En tanto reconoció que, si bien se han abierto nuevas camas, el recurso humano es limitado e inevitablemente la calidad de atención baja ante la gran demanda. Además comentó que en uno de los hospitales donde trabajaba un paciente con indicación de internación estuvo en la guardia 24 horas porque no encontraban lugar.

Una colega empleada en varios nosocomios se manifestó de modo similar. “En donde yo trabajo no hay camas libres. Cuando se crean nuevas se ocupan enseguida. Pero además se va afectando la atención de los enfermos sin Covid y todo el sistema se vuelve insostenible”, resumió.

Esta dificultad para conseguir cama crítica fue vivida en carne propia por Mariana, quien pasó varias horas con la incertidumbre de no saber dónde internar a su marido. Por parte de su obra social no le daban respuesta por lo que llegó a evaluar la posibilidad de trasladarlo a Buenos Aires para que le dieran atención. Tras varias horas de peregrinación por todos los hospitales del Gran Mendoza consiguió, gracias a un conocido, un lugar en un privado.

Fuente: Los Andes