Lo condenan a prisión perpetua por matar a su pareja en el Barrio 31 de CABA

Un hombre fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de su pareja, cometido en 2015 en el Barrio 31 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), luego del cual, el asesino intentó simular que la mujer se había suicidado, escapó y permaneció cuatro años prófugo, informaron hoy fuentes judiciales.

El fallo del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 22 porteño recayó sobre Arnaldo Jaquet Pérez (29), quien fue hallado culpable del delito de “homicidio agravado por haber sido cometido mediante el empleo de un arma de fuego contra una persona con la que mantenía una relación de pareja y mediando violencia de género en concurso ideal con el delito de tenencia de arma de guerra de uso civil condicionales sin la debida autorización legal”.

El Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Nación informó a través de su página web (www.fiscales.gov.ar) que la pena impuesta coincidió con lo que habían solicitado en la etapa de alegatos el fiscal Marcelo Martínez Burgos y la auxiliar fiscal María de los Ángeles Gutiérrez.

Según el MPF, se trató de un fallo por mayoría, ya que la jueza Patricia Cusmanich y el magistrado Sergio Paduczak votaron por la condena de Jaquet Pérez en esos términos mientras que el tercer integrante del tribunal, Gabriel Nardiello, “consideró que la violencia de género padecida por la víctima abarcaba a la relación de pareja, por lo que debía aplicarse solamente el agravante de femicidio y el de uso de arma de fuego”.

De acuerdo a la sentencia, el hecho ventilado en el debate ocurrió la madrugada del 31 de mayo de 2015, entre la 1.15 y la 1.30, cuando Jaquet Pérez, de nacionalidad paraguaya, forzó la reja y la cerradura de la puerta donde vivía la víctima, R. A. C. (27), en el Barrio 31.

Una vez en el interior, la pareja discutió y el hombre comenzó a golpearla hasta que él sacó un revólver calibre .38 y le disparó en la zona del brazo, lo que le produjo una lesión allí y en el tórax.

A raíz de estas heridas, la joven sufrió una hemorragia interna y externa que derivó en su fallecimiento.

Tras los disparos, Jaquet Pérez alzó el cuerpo de la víctima, lo colocó sobre su hombro y salió del lugar hacia las escaleras del inmueble, hasta que se topó en el segundo piso con una vecina.

En ese momento, el ahora condenado arrojó el cuerpo al suelo y rápidamente subió hasta la casa para después volver a salir y fugarse.

De acuerdo al informe judicial, recién en 2019, Jaquet Pérez fue capturado por Interpol en Paraguay y luego extraditado a Argentina para ser sometido a juicio.

Mientras se mantuvo prófugo, el Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció una recompensa de 500 mil pesos para quiénes aportaran datos sobre su paradero.

“Quedó en evidencia que el imputado no respetó en ningún momento la libertad de elección de su expareja. Así quedó claro que pretendió siempre someterla, no reconociéndola como una persona libre sino como un objeto del que se puede disponer a voluntad”, señaló el tribunal en su fallo.

En la sentencia se tuvo en cuenta el testimonio de los vecinos que se toparon con el hombre cuando éste cargaba el cuerpo baleado de la víctima y que fue lo que permitió identificarlo como el autor del femicidio.

Estos testigos también se refirieron al “marco de violencia en el que estaba inmersa la joven, víctima de constantes agresiones y maltratos” y recordaron que “varias veces la vieron con moretones, mientras que su hermano recordó un episodio donde fue golpeada y pisoteada”.

“Todos estos indicios han demostrado el ámbito de violencia de género, ámbito que evidentemente se fue incrementando hasta concluir con el disparo final que le ha quitado la vida”, destacaron los jueces.

Por su parte, la defensa había manifestado que la víctima quiso suicidarse, que Jaquet Pérez intentó impedirlo y que, luego, salió del lugar para requerir ayuda.

Sin embargo, para el tribunal, “el imputado arribó al domicilio con una furia desatada, que quedó asentada en su ingreso, mantuvo una discusión con su pareja, le propinó golpes y mediante el disparo de un arma de guerra calibre .38, le causó la muerte para luego después intentar huir, cuyo accionar fue interrumpido por la aparición de sus vecinas, a las que les mintió descaradamente alegando que iría buscar a ayuda, cuando en verdad lo que hacía era fugarse para no enfrentar las consecuencias de su accionar”.

Además, para los jueces, la violencia de género sufrida por la víctima quedó acreditada a través de los testimonios de su hermano, de sus vecinos y hasta del médico que realizó la autopsia y que observó lesiones con una antigüedad superior a los 12 días.

Fuente: Grupo La Provincia

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