Los albergues transitorios de la Ciudad de Buenos Aires buscan abrirse al poliamor

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires tratará este jueves 4 de octubre la modificación del código de habilitación de los albergues transitorios para permitir el ingreso de más de dos personas a sus habitaciones, eliminando una norma vigente desde hace 40 años. El código de habilitación que los regula los hoteles alojamiento fue redactado en la época de la última dictadura militar, en 1978, por lo que clasifica a estos sitios como “actividad tolerada”, un permiso precario para actividades “poco honorables”.

“Se trata de una ley retrógrada que parte de un tema profundo de discriminación. La modificación nos va a permitir quitar esta clasificación para poder equiparar la actividad con la del resto de los establecimientos hoteleros y quitar algunas restricciones arbitrarias que nos limitaban”, dijo José Manuel Capelo, titular de la Federación Argentina de Alojamientos por Hora. En los últimos diez años, cerraron cincuenta albergues transitorios porteños debido a la caída de su consumo. Sin embargo, el rubro todavía genera más de 10 mil empleos mientras que en CABA tiene más de 2.000.

Bajo la nueva normativa, los albergues transitorios podrían realizar publicidad en medios de comunicación y en la vía pública en los frentes de los establecimientos, además de permitirles ampliar el servicio de bar. También determinará que el máximo de ocupación en las habitaciones esté calculado a partir de los metros cuadrados, eliminando la restricción a dos personas y permitiendo que ingresen tríos, parejas de swingers o grupos indiscriminados hasta un máximo de seis, si el tamaño del ambiente lo permite.

Fue Sergio Abrevaya quien presentó un proyecto sobre albergues para eliminar la restricción de capacidad de personas en las habitaciones. “Tenemos que ejercer la libertad de ir con quién queramos y con cuántos quieran, y que sólo el consentimiento de cada uno sea el límite. Los albergues transitorios ofrecen la posibilidad de contratar un hotel por horas y en intimidad y absoluta confidencialidad porque no se registra nombre éste tiene que ser el único límite de la oferta”, señaló el legislador.

Los promotores de la modernización de la norma aseguran que esto ayudaría a reducir el impacto negativo de la crisis económica en el sector. Según la Cámara de Propietarios de Alojamientos (Capral), se cierra un promedio de cinco establecimientos por año. “Hace 10 años éramos 190 y hoy somos menos de 140”, aseguró Capelo, quien es Secretario General de esta entidad en ciudad de Buenos Aires.

“Es un problema multifactorial y una transformación en la estructura social”, dijo Capelo. “En parte es la falta de dinero en el consumidor pero también cambiaron las costumbres. Hace unos años era impensado que los adolescentes durmieran en las casas de familia con sus parejas. Además tenés mucha mayor oferta de actividades recreativas donde gastar. Y por último, el cambio en la oferta inmobiliaria, con muchos más departamentos chicos para gente que vive sola”.

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