Luis Alberto Spinetta cumpliría 71 años: el Flaco en 10 canciones esenciales y 10 textuales que lo definen

En el Día Nacional del Músico, establecido en 2015 en honor a su nacimiento, una síntesis en música y palabras de un artista que cultivó una actitud incorruptible frente a la idea de la creación musical y la vida.

Este sábado 23 de enero, Luis Alberto Spinetta cumpliría 71 años. Usina musical y poética incansable, el Flaco fue y sigue siendo, más allá de su muerte ocurrida el 8 de febrero de 2012, a los 62 años, un abanderado de la libertad creativa y sin complacencias.

A lo largo de su trayectoria, que tuvo un puntapié inicial a sus 14 años, según él mismo recordaba en un concurso televisivo del programa Escala Musical, por Canal 13, para consolidar su rumbo a partir de 1967, cuando los cimientos de lo que sería Almendra, Spinetta buceó en un universo estético del que desconoció las fronteras, si es que eso existe.

Identificado con esa híbrida y mutante especie musical llamada “rock argentino”, lo cierto es que Luis Alberto expandió su campo de acción al folclore, el jazz y el tango; o será tal vez que fue a partir de esos terrenos que su camino se abrió paso hacia el rock. Poco importa, a la luz de una obra en la que los rótulos suelen hacer agua.

Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Los Socios del Desierto, una veintena de álbumes solistas, un repertorio y una actitud incorruptible frente a la idea de la creación musical y la vida; dos hijas y dos hijos, una valoración unánime de sus amigos y de la comunidad artística sintetizan el paso de Luis Alberto Spinetta por este planeta, en el que su presencia es definitiva.

De algún modo, desde su instauración en 2015, la celebración del Día Nacional del Músico en honor a su nacimiento, que este sábado desde las 19 tendrá su plato fuerte en la TV Pública con el especial Marcando el compás, que reunirá a 132 artistas en torno a 11 canciones fundamentales de la música popular de nuestro país, estimula, año tras año, a echar una mirada a ese generoso legado de referencia que el Flaco dejó como testamento indeleble en el universo artístico de la Argentina.

Parte del cual, sin duda alguna, está condensado en estas 10 canciones esenciales de su producción y en 10 declaraciones que definen en buena medida el pensamiento que orientó cada una de las decisiones que tomó. 

10 canciones esenciales de L.A.S.

Muchacha (Ojos de papel): su máximo hit, un desborde de ternura que abre el primer álbum de Almendra. Renegó del tema durante años y no lo cantó mucho en vivo, pero cada tanto volvía a darnos el gusto, Fue el cierre del recorrido histórico que desandó en el Vélez de Bandas Eternas.

Para ir: una joya del álbum doble de Almendra, publicado en , que cierra el disco 1 con un clima de ensueño y la magia de pedir “Descálzate en el aire para ir”.

Todas las hojas son del viento: incluido en Artaud, es un gran inicio para un álbum monumental editado como Pescado Rabioso pero de clara factura solista, grabado con una pequeña ayuda de amigos, que intervinieron en algunas canciones.

Cantata de puentes amarillos: una compleja suite acústica que condensa desde las cartas de Van Gogh hasta el Heliogábalo de Artaud, pasando por la poesía surrealista, las referencias a La balsa y la violencia del país a comienzos de los años ’70.

Los libros de la buena memoria: vino, licor, el mar y un ejemplo poético perfecto del delicado aire tanguero del tercer disco de Invisible, con el bandoneón de Juan José Mosalini y la guitarra de Tommy Gubitsch.

Canción para los días de la vida: en plena etapa jazz-rockera se cuela una gema que parece compuesta para el nacimiento de su primer hijo Dante, pero que en realidad pertenece a la ópera inédita de Almendra.

Quedándote o yéndote: tras la reunión de Almendra y la creación de Spinetta Jade aparece un disco acústico y solista en el cual el piano de Diego Rapoport se suma en cinco temas. Entre ellos se cuenta este clásico.

Todos estos años de gente: descriptivo y entrañable, el tema es un exponente de las altas cumbres de la la la, el LP doble grabado con Fito Páez en 1986.

Seguir viviendo sin tu amor: al nacer Vera, en 1991, surge en el álbum Pelusón Of Milk un sorprendente Spinetta pop y radial, con toda su lírica intacta y una melodía inolvidable.

Atado a tu frontera: una perla de Pan, un disco lleno de belleza publicado por Spinetta en 2005, en el que se combina su sencillez  con un aire, a partir de su instrumentación, a la época de Spinetta Jade.

Luis Alberto Spinetta en 10 textuales

“Quizá yo pueda ayudar a la gente y curarla con la música. Es una buena meta, pero es un poco utópica”.

“En mi trabajo no hay tanta insistencia para analizar los viajes. Mi música abarca todas esas modalidades y ese desplazamiento es el único que me resulta cómodo. Hay que entender que para esta travesía no hay mapas. No es un rally”.

“Almendra en el grupo más importante en el que yo he estado porque es el que fijó mi camino artístico: musicalidad sin concesiones y lírica sin concesiones”.

“Yo veo el mundo antes y después de Picasso, de Dalí, de Van Gogh, de los Beatles… Y veo que el arte ataca cuando una fuerza elimina las revoluciones sociales. El arte es toda una forma inversa a las fuerzas de la destrucción”.

“Pienso que es un error querer hacer un boom de cada cosa que sucede. Es una falta de lucidez”.

“Creo que sólo si nos preocupamos por sanear el alma vamos a evitar distorsiones sociales y comportamientos fascistas, doctrinas injustas y totalitarismos, políticas absurdas y guerras deplorables”.

“No hay que usar la música para que te dé guita y olvidarte realmente para qué la estás haciendo”.

“Comparar cualquier cosa con el pasado es, en parte, perder energía muy valiosa para crear el rock argentino de hoy y el de mañana y pasado si nos fuera posible”.

“Es una cosa privilegiada ser tan querido en mi país. Es un privilegio que tiene Luis y no lo quiero perder para nada. Y la única forma de sentir que no lo pierdo es entregando cada vez más”.

“Una guitarra que aúlla es un acople que recoge tanto margen de nuestras propias vidas que ya es todo. Y cualquier cosa que uno ame”.

Fuente: Clarín