Macron, optimista, estima que la catedral parisina estará reconstruida en cinco años

París amaneció ayer con su icónica catedral ennegrecida por las llamas y una cartera multimillonaria para reconstruirla. El aluvión de donaciones procedentes de gigantes industriales no cesó en todo el día.

 

La avalancha la inició la familia Pinault, quien anunció durante los esfuerzos de extinción el desbloqueo de 100 millones de euros. Le siguió el conglomerado de lujo LVMH, propietario de Louis Vuitton, con otros 200 millones y la puesta a disposición de sus «equipos creativos, arquitecturales y financieros» para la reconstrucción. Con el paso de las horas se sumaron a la lista L’Oréal, los Bettencourt y la petrolera Total, entre otros, llevando la cuenta a 750 millones de euros en apenas 24 horas.

 

La población francesa también se ha movilizado para recaudar fondos de cara a la reconstrucción del templo. Este domingo, la cadena pública France 2 emitirá el programa especial Notre Dame de París, el gran concierto durante el cual se harán llamadas a donaciones. Además de varios botes espontáneos organizados en urgencia, el Centro de los monumentos nacionales de Francia ha lanzado una iniciativa para centralizar las aportaciones.

 

Si bien el generoso gesto de las grandes fortunas francesas han levantado críticas, ya que se beneficiarán de una deducción fiscal de hasta el 60 %, la tremenda inversión podrá acelerar el proceso de reconstrucción. «Somos un pueblo de constructores; tenemos tanto que reconstruir. Así que sí, reconstruiremos una Catedral de Notre Dame aún más hermosa, y quiero que se complete en cinco años», anunció ayer Emmanuel Macron.

 

El ritmo podría acabar marcándolo la naturaleza. El Grupo Charlois, principal productor francés de madera de roble, alertó sobre la disponibilidad de esta madera para reconstruir la estructura. Su presidente, Sylvain Charlois, estima que llevará varios años constituir un stock suficiente.

 

Fuente: LaVoz

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