Malestar por la designación de un fiscal que fue policía y estuvo procesado por robo

El paso del tiempo obró para que Marcelo Eduardo Palacio Fernández asumiera sin sobresaltos la semana pasada en un breve acto en el Salón Blanco del Palacio Legislativo. Acuerdo mediante, fue designado como agente fiscal de tercer turno en Villa Mercedes de forma interina. Quince años atrás Palacio no vestía traje y corbata sino el uniforme de la Policía puntana. Y fue noticia cuando lo detuvieron junto a otro agente como integrantes de una banda mixta de policías y ladrones.

 

 

La noticia de su designación cayó pesada en algunos pasillos del Poder Judicial, en el Ministerio Público Fiscal más precisamente. Si bien Palacio rindió el año pasado para ser fiscal y fue recomendado por el Consejo de la Magistratura, sus antecedentes todavía hacen ruido. Con todo, una alta fuente consultada por SanLuis24 reconoció que el abogado “es inteligente y trabajador”.

 

 

Fue en junio de 2005 cuando el entonces juez penal 1 de Villa Mercedes Julio César Fernández Triches procesó y encarceló al inspector Palacio junto con el subcomisario Horacio Stagnoli. Ambos prestaban servicios en la siempre caliente Unidad Regional II, en la comisaría de Justo Daract, destino al que llegaron a modo de castigo: Palacio siempre dijo que sus desgracias comenzaron cuando denuncio a la Plana Mayor de la UR II por el manejo discrecional de los adicionales.

 

 

“Fui sobreseído cuando la Justicia determinó que no tuve ninguna participación en el hecho investigado. Fue un mes después de que denuncié por hechos de corrupción a mis superiores. Se buscó involucrarme en un hecho de robo”, aclaró Palacio en una entrevista de poco más de tres minutos difundida por el área de Prensa del Poder Judicial.

 

 

Stagnoli y el ahora fiscal fueron involucrados en el frío invierno de hace trece años en el asalto a una estación de servicio de Justo Daract. Fue el entonces jefe de la UR II, Vicente Videla, quien declaró que los dos efectivos habían tenido participación en el hecho al igual que otros tres hombres “todos civiles”. Se abría así la puerta para uno de los tantos cimbronazos que aflojan la estructura policial en Villa Mercedes de vez en vez. Un ejemplo: los dos robos al estanciero Roberto Ruíz, en 2010, en la zona rural de Justo Daract por los que fue detenida y luego liberada toda la Brigada de Investigaciones.

 

 

Videla, en aquel 2005, decía que “no iba a cubrir a ningún policía que esté involucrado en un delito”. Los dos agentes fueron procesados con prisión preventiva y estuvieron en la cárcel casi un año, hasta octubre de 2006 cuando la Cámara del Crimen ordenó que los liberasen.

 

 

Un dato curioso: hoy Videla está retirado de la Policía pero fue nombrado como interventor de la URII.

 

 

La fiscal Rosario del Carmen Verdugo fue la que instó el sobreseimiento de Palacio “al no encontrar un solo elemento incriminatorio” sino que “se agregaron testimonios válidos que hablan de la inocencia de los nombrados al haber probado su desvinculación con el hecho” y calificó al expediente como “una fantasiosa novela policial”.

 

 

El 10 de mayo de 2007 a los policías les llegó el sobreseimiento definitivo. Palacio estudió abogacía y cuando estaba en cuarto año –cuenta en el video autobiográfico-, ingresó al Poder Judicial. “Cuando me sentí capacitado concursé en el Consejo de la Magistratura y fui evaluado por un tribunal”, resumió.

 

 

La causa en su contra fue archivada en 2013, luego de que ensayase una demanda contra el Estado provincial.