Maternidad subrogada: una mujer ayudará a una pareja a convertirse en padres

El Juzgado de Familia N° 2 de San Luis autorizó el tratamiento médico de subrogación de vientre por el que una mujer que – no pertenece al núcleo familiar – gestará un embrión con el material genético del padre intencional y una donante anónima. “Madre es querer ser madre y si ese deseo o querer no existe, resulta injusto imponer a la persona gestante la maternidad, la que en los hechos no se hará efectiva” dice el fallo que además ordena inscribir al ñiño o niña resultante de la intervención a nombre de quienes tienen la voluntad procreacional.

La maternidad subrogada ha logrado notoriedad pública a través de casos de famosos y famosas que viajaron al exterior para “alquilar un vientre”. Sin embargo, en Argentina muchas personas optan por este método, aunque su viabilidad dependerá de la autorización judicial previa. Aunque no existe un marco legal para la subrogación de vientre, hay muchos antecedentes jurídicos y normativa que han llenado ese vacío legal.

En el caso de la decisión del Juzgado de Familia N° 2, se tomó en cuenta el artículo 562 del anteproyecto del Código Civil y Comercial de la Nación que legislaba la gestación por sustitución, considerando que la filiación queda establecida por la voluntad procreacional. En este sentido y con respecto a la gestante se acreditó que el acto fuera realizado de manera consciente, voluntaria, desinteresada, asumiendo una conducta altruista, y se tuvo en cuenta que esta persona ya tenía un hijo propio.

“El elemento determinante de la filiación es nada menos que la denominada voluntad procreacional, que importa la intención de querer engendrar un hijo con material biológico propio, empero, acudiendo a la portación del embrión en el vientre de un tercero para su gestación y alumbramiento posterior” cita el texto.