Millonaria multa al Municipio por faltas graves a la Ley Ambiental

La Municipalidad de San Luis fue sancionada con una multa de 6 millones de pesos por “”reiteradas faltas graves a la ley ambiental”, constatadas desde el 2013 por el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción de la provincia.

La cartera del Gobierno inició un sumario al Municipio por las irregularidades detectadas en el Centro de Disposición Final (CDF) de residuos. Como la comuna no respondió, le aplicó la multa, que “se encuentra firme y para su ejecución en Dirección de Ingresos Públicos”.

En el CDF, que recibe residuos sólidos urbanos e industriales de San Luis y La Punta, el Gobierno constató una serie de infracciones reiteradas:

– Quema de residuos constatados desde fecha 26 de marzo del 2013 y en reiteradas ocasiones a lo largo de cuatro años consecutivos.
– No cuenta con la correspondiente Declaración de Impacto Ambiental.
– Los residuos se colocan dispersos a cielo abierto en el ingreso del camino a las fosas de RSU sin ningún tipo de manejo, sectorización, identificación, clasificación y/o disposición.
– El año pasado se constató quema de residuos, no venteo de gases, generación de residuos tipo peligrosos sin haberlos declarado, falta de impermeabilización de suelo donde se disponen los residuos, falta de cartelería y señalización de fosas.
– El CDF presentó un plan de acción, que no cumplió.
– El 07 de febrero de 2018 se constató nuevamente la quema de RSU, falta de impermeabilización de suelo, falta de colocación de estructuras para venteo de gases, generación de residuos tipo “C” y residuos dispuestos sobre suelo natural a cielo abierto dispersos sin ningún tipo de manejo.
Medio Ambiente informó que ante las faltas “no hubo contestación por parte del Municipio” ni “información sobre las medidas que tomará para evitar dicha contaminación”.

La cartera medioambiental, además, informó que “una incorrecta gestión en el tratamiento y disposición de residuos puede generar contaminación de suelos, de acuíferos por lixiviados y de las aguas superficiales, como así también la emisión de gases de efecto invernadero fruto de la quema, creación de focos infecciosos, proliferación de plagas de roedores e insectos, malos olores y un impacto negativo en la salud de los trabajadores y la comunidad en general, entre otras”.