Muerte en el peaje: Fernández no declaró y quedó detenido en una comisaría

Héctor Fernández, el conductor de la camioneta Ford F100 blanca que el domingo intervino en un confuso hecho vial en las inmediaciones del peaje Cruz de Piedra y que provocó el vuelco de un auto cuyos cuatro ocupantes murieron, no declaró ante el juez y fue trasladado a una comisaría de Juana Koslay.

 

Los defensores del conductor de la pickup, Guillermo Levingston y su hija María Belén, pidieron el expediente en préstamo para comenzar a trazar una estrategia defensiva con el objetivo de voltear la imputación que hay contra Fernández. Básicamente apuntan al cambio de carátula: de homicidio doloso a culposo.

 

Para los defensores está claro que el hombre manejaba alcoholizado y que no hay constancias de que hubiese algún tipo de vínculo con las cuatro víctimas fatales, las que viajaban en el Peugeot 207 que terminó volcando por una maniobra de encierro que habría protagonizado la pickup.

 

A favor de la defensa está el hecho de que las cámaras del peaje no funcionaban al momento del accidente –el domingo pasado poco antes de las 22-, y el momento del accidente no habría quedado registrado.

 

En ese contexto, un cambio de calificación hacia un “dolo eventual” o un homicidio culposo no queda tan lejano.

Muerte en el peaje: Fernández no declaró y quedó detenido en una comisaría

Héctor Fernández, el conductor de la camioneta Ford F100 blanca que el domingo intervino en un confuso hecho vial en las inmediaciones del peaje Cruz de Piedra y que provocó el vuelco de un auto cuyos cuatro ocupantes murieron, no declaró ante el juez y fue trasladado a una comisaría de Juana Koslay.

 

Los defensores del conductor de la pickup, Guillermo Levingston y su hija María Belén, pidieron el expediente en préstamo para comenzar a trazar una estrategia defensiva con el objetivo de voltear la imputación que hay contra Fernández. Básicamente apuntan al cambio de carátula: de homicidio doloso a culposo.

 

Para los defensores está claro que el hombre manejaba alcoholizado y que no hay constancias de que hubiese algún tipo de vínculo con las cuatro víctimas fatales, las que viajaban en el Peugeot 207 que terminó volcando por una maniobra de encierro que habría protagonizado la pickup.

 

A favor de la defensa está el hecho de que las cámaras del peaje no funcionaban al momento del accidente –el domingo pasado poco antes de las 22-, y el momento del accidente no habría quedado registrado.

 

En ese contexto, un cambio de calificación hacia un “dolo eventual” o un homicidio culposo no queda tan lejano.