Mujer fue condenada a 17 años de prisión por abusar sexualmente de su hija

Gabriela Eliana Speisky fue condenada por un tribunal pluripersonal de la ciudad de Rosario, a 17 años de prisión por haber abusado sexualmente de su hija de 9 años. Esta mujer de 46 años y graduada universitaria, fue condenada como autora de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser la progenitora de la niña y por haberse aprovechado de la situación de convivencia con la víctima menor de edad en concurso ideal con promoción y facilitación de corrupción de menores agravado por ser la progenitora y en concurso real con producción de representación de una menor de 18 años en actividades sexuales explicitas. La mujer forzaba a su hija a que filmara los abusos. La fiscal de la Unidad de Delitos Sexuales Carla Cerliani había requerido para Speisky, detenida desde noviembre de 2018 en la unidad penitenciaria 4 de Santa Fe, una pena de 18 años.

La historia que se ventiló durante tres jornadas en el Centro de Justicia Penal antes el tribunal compuesto por los jueces Héctor Núñez Cartelle, Hebe Marcogliese y Gustavo Pérez de Urrechu contó el calvario que debió padecer una nena de 9 años a manos de su madre entre octubre y noviembre de 2018 en una vivienda de barrio Echesortu. Los abusos se conocieron cuando por error Speisky envió tres videos a un grupo de Whatsapp de militancia política en el que estaban algunos de sus familiares directos. Speisky es licenciada en trabajo social, aunque nunca ejerció. Trabajaba cuidando adultos mayores y niños.

Hasta ese momento para la mayoría de sus contactos Speisky era “una persona normal” que “se había separado” y que “criaba a su hija tras haberse separado de hecho”. Pero el error en el envío de tres videos, donde se veían los abusos sexuales a los que sometía a su hija, derivó en que el 5 de noviembre de 2018 un familiar directo de la mujer realizara una denuncia en la Comisaría de la Mujer, en los altos de la comisaría 5ª. Ese expediente comenzó a ser investigados por la fiscal Cerliani.

El mismo día en que se radicó la denuncia, Speisky fue presa y la fiscal de Delitos Sexuales la acusó en el Centro de Justicia Penal (CJP) por “haber abusado en reiteradas oportunidades de su hija de 9 años y filmar a la menor para luego difundirlos”, dijo Cerliani en la imputación. El juez de primera instancia Juan Andrés Donnola le dictó prisión preventiva efectiva por el plazo de ley. En agosto del año pasado se llevó adelante la audiencia preliminar en la que la fiscal Cerliani solicitó 18 años de prisión para Speisky y dejó planteada la elevación a juicio del expediente.

A lo largo de las tres jornadas de debate desfilaron por la sala de audiencia familiares y amigos de Speisky y la niña abusada; integrantes del grupo de Whatsapp donde fueron subidos los videos; y una serie de profesionales criminólogos y forenses que investigaron la denuncia y terapeutas que asistieron a la pequeña. Si bien los videos que motivaron la pesquisa fueron tres, en el debate se habló de 35 filmaciones que fueron recuperadas por pericias informáticas a celulares que fueron incautados que podrían trepar a un techo de 70 videofilmaciones. Al hacer uso de la palabra Speisky dijo que al momento de los hechos no comprendía que estaba dañando a su hija y menos que la estaba abusando. Y al ingresar al área de las responsabilidades, las descargó en los hombros de la nena de 9 años.

El martes, en su alegato de cierre, la fiscal hizo hincapié en que se trató de un abuso sexual en infancia. Una víctima de abuso intrafamiliar en el interior de su casa. Un expediente que tenía como particularidad que la acusada era mujer y que los hechos denunciados estaban filmados. Cerliani describió las lesiones que padeció la nena y los elementos que fueron incautados en la escena de los abusos. Y se precisó que la noche anterior a la realización de la denuncia, el domingo 4 de noviembre de 2018, se grabaron 11 videos. También se indicó en los alegatos que los informes de las juntas médicas a la que fue sometida Speisky indicaron que entendía la criminalidad de sus actos, que está prohibido y que no.

Llamado a resolver, el tribunal condenó a la acusada a 17 años de prisión como autora de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser la autora la progenitora de la niña y por haberse aprovechado de la situación de convivencia con la víctima menor de edad en concurso ideal con promoción y facilitación de corrupción de menores agravado por ser la progenitora y en concurso real con producción de representación de una menor de 18 años en actividades sexuales explicitas, en calidad de autora en grado consumado.

Fuente: EL ONCE

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