Nicaragua: enfrentamientos, heridos y muertos, ¿qué pasa en el país?

El aumento en las tazas de aportes a la Seguridad Social, impulsada por el gobierno de Daniel Ortega, ha desatado protestas en Nicaragua. Pensionados y estudiantes salieron a la calles y la Policía Nacional fue desplegada para proteger edificios gubernamentales y saqueos. Voces dentro y fuera del país han condenado la fuerza excesiva de las autoridades. Hay decenas de heridos y no hay un registró oficial del número de muertos. El presidente Ortega canceló el aumento de los impuestos.

La de este domingo fue la segunda comparecencia de Ortega ante la nación. El sábado había afirmado que su único interlocutor para encontrar una salida a la crisis era la empresa privada, con la que estaba dispuesta a dialogar. Los empresarios rechazaron la propuesta y exigieron el fin de la represión. En su discurso, el mandatario no se refirió a la violencia desatada del Estado contra los manifestantes, ni las decenas de muertos y heridos.

El presidente propuso nuevamente un diálogo, al que invitó a los empresarios y al cardenal Leopoldo Brenes, para “sacar una resolución que asegure el fortalecimiento de la Seguridad Social a largo plazo”. Con esta decisión Ortega espera bajar la tensión en las calles.

Los manifestantes parecían no ceder en sus protestas, pese a la violenta represión de las fuerzas antidisturbios y las huestes motorizadas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, en el Gobierno), conocidas como turbas. “Me manifiesto porque quiero una Nicaragua sin dictadura. No es justo que nuestro país siga sufriendo por un Gobierno que reprime, que no respeta los derechos de las personas”, decía Erik Rocha, un joven de 22 años, en una manifestación en Managua. “Aquí no hay diálogo como lo pidió el presidente, es una estrategia para seguir burlándose del pueblo”, agregó Rocha.Los obispos también tomaron partido por los manifestantes, exigiendo al presidente Ortega, el sábado, que pusiera fin a la violencia oficial. Giselle Gómez, una religiosa de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, salió a manifestarse junto con otras religiosas. “Este pueblo lucha por la justicia. Esto comenzó como una marcha pacífica y ahora reprimen a la gente”, dijo Gómez. “El presidente es cínico, no tiene conciencia. Yo

viví la revolución sandinista y aposté por ellos. Por eso me causa indignación y rabia. Es lo más injusto que se le puede hacer a este pueblo”, dijo la religiosa.

Fuente: ElPais

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