Nicolás Repetto se bajó de “El Noticiero de la gente”

Nicolás Repetto dejó este martes 25 de diciembre la conducción de El noticiero de la gente, que emite Telefe y para el que había sido convocado a mediados de 2017, en medio de la polémica por las numerosas críticas que recibió en el medio y en las redes sociales por opiniones de índole machista aunque en su despedida defendió su estilo de “hacer preguntas incómodas”.

 

Milva Castellini, una de sus compañeras en el noticiero, lo calificó como “un gran caballero, un gran tipo y un papá hermoso”, señaló las ventajas del haberse escuchado mutuamente aún con pensamientos contrapuestos y destacó el “dolor” sufrido por el equipo entero ante los “malos tratos” recibidos por Repetto desde un sector de la audiencia.

 

Entre otras cuestiones polémicas, al conductor se le reprochó en las redes el haberse colocado un pasamontañas para entrevistar al dirigente mapuche Facundo Jones Huala acerca de la desaparición de Santiago Maldonado, el minimizar la agresión de un sacerdote a una joven en la Catedral de La Plata, el justificar a un exhibicionista callejero que molestó a una mujer, haber dudado de la palabra de una secuestrada y, finalmente, restarle importancia a la denuncia de la actriz Thelma Fardin sobre Juan Darthés por abuso sexual.

 

En su despedida y muy seguro de sí mismo, como es su costumbre, Repetto dijo haber confeccionado “un machete” para replicar esas críticas y enfatizó que lo suyo comenzó como participante de La noticia rebelde, un desinhibido programa periodístico que surgió a principios de la recuperación democrática y en la que también estaban los recordados Adolfo Castelo y Jorge Guinzburg.

 

Al respecto, abundó: “Hay que bancarse las consecuencias cuando te salís de la corriente, es más fácil no salirse de esa corriente y preguntar cosas que no enojen a nadie, es más fácil sentarse frente a una cámara y tratar de que te quieran”.

 

En ese sentido, dijo que una pregunta no es una opinión y cuando un periodista pregunta lo hace “para entender y si esa pregunta abre un debate, mejor”. “Porque además, ¿quién puede ser el supremo, el que se invoque el derecho a decir qué está bien que preguntes y qué está mal? En una época lo hacía (el ex dictador Emilio Eduardo) Massera pero ahora nadie puede ponerse en ese lugar”, expresó.

 

“Es mi opinión y no intento imponérsela a nadie y por supuesto respeto a los que no están de acuerdo con lo que yo pienso, sean minoría o mayoría, eso no es lo más importante. Siempre va a haber gente que no piense como uno, es lo normal, lo que no me parece normal son algunas agresiones desmedidas a mi familia y demás”, acotó.

 

Fuente: Infobae