Ola de crímenes en Rosario: las conversaciones de Los Monos detrás del ataque al casino

La Justicia no descarta imputar al líder preso del clan, Guille Cantero, como autor intelectual.

Otra vez la mano sangrienta de “Los Monos”. Otra vez el cerebro de Ariel “Guille” Cantero, líder del clan narco, detrás de un homicidio resonante. Un miembro de la banda fue imputado esta tarde como partícipe primario en el crimen de un apostador que, el sábado a la noche, se encontraba en el casino de Rosario cuando el complejo fue atacado a balazos.

Maximiliano D., alias “Cachete”, fue interceptado en dos comunicaciones telefónicas donde se prepara el atentado. Detrás del plan aparece la figura de Cantero, detenido y condenado en distintas causas. Así lo revelan las comunicaciones exhibidas durante la audiencia imputativa.

“Fijate bien. Lo hacemos bien a ver si nos dan algo bien piola”, alienta “Guille” a Maximiliano D. en una comunicación del 7 de enero, cuatro días antes del ataque.

De acuerdo a la investigación de la fiscalía el grupo buscaba amedrentar a las autoridades del complejo ubicado en la zona sur para ofrecerles protección o asegurarles que no los atacarían. Querían, a cambio, dinero.

“Boludo, todo bien. Ahí ya tipo ocho voy un ratito al (casino) City a ver qué onda”, le cuenta “Cachete” a Cantero en la comunicación del martes 7. El capo narco le pide que elaboren bien el plan para obtener un buen arreglo económico. “Sí, sí, boludo. Ahí ya le dije a los guachos qué es lo que tienen que hacer. Así que vamos a ver cómo sale”, responde el ahora detenido.

Entre las pruebas se exhibieron distintas comunicaciones entre Cantero y Maximiliano D. Pero también algunas que tuvo el ahora imputado con otros detenidos para planificar la balacera al casino.

El lunes 6 Maximiliano D. habla con Carlos “Toro” Escobar, detenido en Ezeiza. Ese hombre ofrece personas para participar del plan.

-Escobar: ¿mañana el tema del ‘ca’ lo hacen ustedes o querés que lo hagamos nosotros?

-Maximiliano D.: ¿el temita de qué?

-Escobar: del casino de ahí.

-Maximiliano D.: ah, para el miércoles.

-Escobar: el pibe mío éste… iba a ir él. Y si querés se hace con el pibe tuyo.

-Maximiliano D.: bueno, ¿el pibe éste tiene auti? ¿Un tutu, algo? De último para que lo levanten de ahí, que arreglen ellos y ya está. Yo le iba a tirar una monedita. Ahí el pibe mío iba a ir.

-Escobar: sí, yo tengo a los pibes. Tienen la moto, boludo. Vos hablá y decí que le manden curso nomás. Y después que hablen conmigo.

Esas conversaciones son parte de la clave para cercar a uno de los que estuvo detrás de la planificación y la ejecución del atentado que terminó con la vida de Enrique Ensino (64), un gerente bancario de la localidad de Las Parejas que el sábado a la noche planificó una salida con su esposa en el emprendimiento ubicado en el extremo sur de Rosario.

El fiscal Luis Schiappa Pietra planteó que “Cachete” no sólo recolectó personal para el ataque. Además, se encargó de proveer, al menos, movilidad para los agresores.

Entre la evidencia se expusieron además viejas investigaciones en curso, que aún no fueron llevadas a juicio, en las que “Cachete” cumple un rol clave en los planes extorsivos para recaudar dinero. Siempre reportando a Cantero.

Miembros del Sindicato de Peones de Taxis, que desplazaron por malversación de fondos a su titular en septiembre pasado, recibieron la oferta para no sufrir problemas. “Si no hay plata, hay balas”, planteó “Cachete” en la negociación con la nueva conducción, el 2 de septiembre pasado.

En los meses posteriores varios miembros de la nueva comisión sindical sufrieron ataques a balazos contra sus domicilios. Un comerciante, convertido en testigo de identidad reservada, dijo que Maximiliano D. se presentó en nombre de Cantero y le exigió 5 mil dólares mensuales. Si no aceptaba el trato le prometieron “rociar de balas el negocio” y después matar a la familia.

“Cachete” se encargó también de poner en contacto con “Guille” a un hombre que “Los Monos” buscaban como autor del robo de una suma de dinero que pertenecía a un tal “Diente”, un personaje cercano a la banda.

“Amigo, soy el Guille. Te mandé el mensaje con los pibes. No tenés más tiempo. Quiero la chata y 20 mil dólares. Lo del diente era nuestro y vos se la robaste. Por la buena o vos ya sabés”, le advierte Cantero.

“Cachete” era parte del engranaje extorsivo. El mismo que se intentó, de acuerdo al planteo de la fiscalía, para “dotar de cobertura o no agredir a personas directamente relacionadas al casino o al entorno”.

“Se los venía investigado por una serie de eventos que vinculaban a ‘Guille’ como posible organizador de distintos ilícitos vinculados a extorsionar o amedrentar a distintas personas a cambio de que le reporten dinero o algún beneficio”, explicó Schiappa Pietra. El 12 de enero quedó en claro el plan del casino repasando las escuchas. Eso permitió la detención un día después del ataque.

La muerte del casino generó escozor entre las autoridades de la seguridad local porque se atentó contra un emprendimiento comercial y tuvo como víctima a una persona que no estaba relacionada con disputas entre bandas.

En el Gran Rosario se produjeron en la primera quincena del año 17 homicidios, una cifra récord para un comienzo de año. Esa situación, de acuerdo al ministerio de Seguridad santafesino, fue provocada por el accionar de bandas delictivas, pero también por sectores de la policía provincial desplazados por la nueva gestión.

La situación derivó en conversaciones con Nación para apurar un plan de seguridad conjunto que cuente con el refuerzo de agentes Federales. Ayer, en línea con la sensibilidad que alcanzó la causa, se sumó al tramo final de la audiencia el ministro del área, Marcelo Sain.

El funcionario abordó incluso, ante la prensa, una particularidad familiar del imputado. La pareja de “Chachete”, identificada como R.B., es sobrina del ex jefe de policía de la provincia, Marcelo Villanúa, uno de los desplazados por Sain. La mujer tiene, además, parentesco con al menos otros dos miembros de la Fuerza.

“Vamos a investigar esos vínculos y no vamos a tener miramientos si tenemos que avanzar con quien sea que tenga connivencia con este tipo de tramas criminales que siempre han tenido protección policial”, explicó el funcionario. Aclaró, sin embargo, que no hay investigaciones en curso contra Villanúa.

Por el ataque al casino no se descarta involucrar en las próximas semanas, como autor intelectual, al propio Cantero. En la audiencia de ayer Maximiliano D. fue imputado de “homicidio agravado por uso de arma de fuego en carácter de participe primario”.

El juez le dictó prisión preventiva efectiva. “Cachete” evitó declarar. Sólo pronunció una frase cuando terminaba el trámite. “Quiero la devolución de las joyas que me secuestraron”, le solicitó al juez. Es parte de la prueba que la fiscalía incautó en los allanamientos donde fue detenido.

Fuente: InfoVeloz

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