Pablo Magnín, goleador de Tigre campeón: “este momento lo visualicé desde el día en que llegué”

Después de dos largos años y con una pandemia de por medio, Tigre puede decir orgullosamente que es un equipo de Primera División. El Matador terminó en el primer lugar de una dificilísima Zona A, en la que peleó palmo a palmo con Almirante, San Martín de Tucumán y Quilmes, para luego terminar consiguiendo el tan ansiado ascenso en el estadio de Banfield luego de derrotar a Barracas Central en la gran final.

Lo que ocurrió el lunes 22 de noviembre del 2021 quedará por siempre en el recuerdo de la gente de Victoria. Los idas y vueltas en la previa con respecto a las entradas, el escenario que no se definía y las ganas de los hinchas por retornar a la élite del fútbol argentino eran un combo de emociones difíciles de contener. Pero finalmente las cosas salieron de la mejor manera posible y los hinchas de Tigre pudieron disfrutar de un título tan apasionante como merecido. Pero para poder lograr ese objetivo el club tuvo que transitar un arduo camino en el que tuvo un nombre que se destacó de sobremanera: el de Pablo Daniel Magnín.

El delantero de 31 años fue una de las claves por las cuales hoy el equipo dirigido por Diego Martínez está nuevamente en Primera División. Su olfato depredador a la hora de pisar el área rival fue fundamental durante toda la campaña, y bien lo marcan sus números. El flamante campeón marcó medio centenar de goles durante la temporada, pero de esos cincuenta, 22 fueron convertidos por el Morocho. Lógicamente fue también el máximo artillero de la categoría con seis gritos de ventaja sobre Pablo Vegetti, el segundo en la tabla.

Claro está que éste lo ocurrido en la cancha del Taladro fue algo especial para él. Más allá de la alegría por haber logrado devolver al club a Primera, el goleador también tuvo cierta nostalgia por ponerle punto final a una etapa más que importante en su carrera, ya que todo indica que no seguirá vistiendo los colores azul y rojo en el pecho.

“Tengo un montón de sensaciones, un montón. Está la emoción, el sentirte orgulloso de un grupo, y también el sentirte triste porque voy a extrañar a mis compañeros”, explicó Magnin una vez consumado el ascenso. Y continuó: “Este momento lo visualicé desde el día en que firmé con Tigre, entonces me quedaba transitar todo el camino. Fue un año muy duro, cerca de once meses que se hicieron medio largos y sin vacaciones en el medio, pero en este momento es felicidad, orgullo y un poco de tristeza”. Está de más decir que los hinchas también lo extrañarán a él en el José Dellagiovanna.

Pero el camino al título no fue nada fácil. Después de un muy buen arranque de campeonato en el que lograron un invicto de nueve partidos (donde mantuvieron el arco en cero en siete de ellos), el Matador dejó algunos puntos importantes en el camino que le hicieron perder terreno. Para colmo, Almirante había sacado una buena ventaja en la cima y otros tantos equipos candidatos al ascenso tampoco daban tregua en la pelea.

Pero el destino tuvo un guiño a favor de Tigre. Mientras que sus principales competidores desperdiciaron algunas chances, ellos lograron un par de victorias en fila que les permitieron quedar a tiro de la gran final.

“Estuvimos a 7 puntos de la cima e internamente decíamos ‘ojo, nos están dejando con vida’. Jodíamos con eso y al final se terminó dando, es increíble. El universo es perfecto”, explicó Magnín. Pero más allá de esa sensación de que nada estaba dicho hasta último momento, el goleador confesó que en un momento había visto ya como un imposible lograr el ascenso. Hasta que el milagro se dio.

“En el lapso de tiempo que estuvimos lejos de la punta, en ese momento, dejé de creer. Estábamos muy lejos y no podíamos ganar. Tuve charlas con el DT, con mis compañeros y con (Gonzalo) Metilli, sobre todo, que me levantaban, y después vino la remontada final”, lanzó.

Pero para que esa remontada existiera Tigre tuvo que lograr un sprint final perfecto, y eso fue lo que hizo. A fuerza de goles y buen juego el Matador metió cuatro triunfos al hilo que lo llevaron a la gran final. Justamente en todos esos partidos apareció Magnin para dejar su sello en el arco rival. El ex Temperley y Sarmiento marcó el único gol del partido ante Chacarita, que cortó una racha de tres sin triunfos y fue el puntapié inicial para la remontada final. Luego le marcó un hat trick a Chicago en Mataderos y días más tarde marcó para sellar el triunfo ante Almirante en Victoria. De todas maneras, el grito más importante llegó en la última fecha en la Ciudadela tucumana.

“De todos los goles que hice creo que los últimos fueron los más importantes, pero me quedo con el que le hice a San Martín en Tucumán. Sirvió para abrir una súper final de visitante y con la cancha llenísima. Me quedo con ese”, cerró.

Fuente: DEPO