Por maltratos de otros presos, el ciego que apuñalo a un abogado quiere ir a otro pabellón

Ante el juez Sebastián Cadelago, Ariel Vera, el ciego que apuñaló al abogado Fabián Zárate en un hecho aún confuso a comienzos de enero, relató cómo son sus días en el Servicio Penitenciario donde está alojado cumpliendo la prisión preventiva por homicidio en grado de tentativa.

 

Los maltratos a los que los someten los otros internos –según dijo Vera-, movieron a sus abogados defensores a presentar un hábeas corpus. En ese contexto el imputado fue trasladado a Tribunales para que declare ante el magistrado.

 

Según Vera, sus compañeros de encierro le pegan en la cabeza o le ponen la traba, le cierran el agua caliente en la ducha o le ponen jabón en la leche en polvo, le gritan, lo insultan. Y así todos los días.

 

El ciego dijo que le mandó dos notas al director del Servicio Penitenciario que fueron rechazadas por los celadores hasta que una tercera llegó al director Segundo Giménez. Según Vera, el director le contestó: “Hacé lo que se te canten las pelotas, ya me tenés podrido”, cuando le planteó la posibilidad de ir a hablar con el juez.

 

Hasta ahora la posibilidad que baraja la Justicia es el cambio de pabellón como única solución a sus problemas de encierro.