Portero de un jardín llevaba nenes al baño y “la seño” sería cómplice

Una niñera fue a buscar a una nena de 4 años al Jardín de Infantes N°1000, en la localidad de Virrey del Pino, Buenos Aires, pero vio una situación extraña: el portero se acercó a la pequeña y le hizo una señal de silencio. Cuando la joven le preguntó a la nena, dijo: “Es un profe con el que tenemos juegos, a veces buenos, a veces malos”. Desde ese momento, las sospechas de abuso sexual solo comenzaron a aumentar, hasta que finalmente los padres se manifestaron en la puerta de la escuela para exigir medidas contra el portero y “la seño” de los chicos.

La niña se negó a seguir hablando porque “tenían secretos”, pero sus palabras dieron lugar al testimonio de sus compañeritos. En total, se radicaron 14 denuncias en la Fiscalía N°5 que tienen como principal sospechoso al portero, pero que también involucran a la docente de Nivel Inicial como presunta cómplice de los delitos cometidos.

“Nosotros ya veníamos dudando que pasaba algo raro por un par de cosas que nos había contado nuestra hija. Había contado que “un señor la acompañaba al baño y le limpiaba la cola”, dijo Facundo, el padre de la niña a Crónica.

Con una gran cantidad de denuncias, la Justicia pidió que se le realizaran pericias médicas a los menores, las cuales hasta el momento dieron resultado positivo. En concreto, la de la niña remarcó la presencia de una fisura anal producto de un supuesto abuso manual.

Frente a ese resultado, los padres de la niña se sentaron a dialogar con ella ya que, hasta ese momento, la menor se negaba a contar el secreto y lograron que hablara. Contó que “el señor del baño le pinchaba con un solo diente que le hacía doler y le pinchaba con los pelitos de la cara cuando la besaba”. Además, dijo que “le habría querido colocar su cara en la cola” y que “el cosito” (haciendo referencia a los órganos genitales), “se lo habría querido colocar en la boca pero ella no quiso porque olía horrible”, dijo Camila, la madre de la pequeña.

Bajo este brutal contexto, un grupo de padres explicó que se presume que los episodios de abuso habrían ocurrido más de una vez ya que los menores refieren a “distintas situaciones y momentos”. En tanto, el examen de otro niño de la sala constató las mismas lesiones que las de su compañera.

“Lo que cuenta este chico coincide con lo que dice mi nena. Él dice que la señorita también participaba de los juegos junto con el auxiliar y que la señorita también los tocaba”, dijo Facundo.

En el relato de la hija de Facundo hubo un momento clave que remarca la complicidad de la docente con el abusador: en una de las oportunidades, “este señor le habría hecho doler tanto que ella le avisó a la seño” y, la docente le afirmó que daría aviso a sus padres. “Nunca avisó”, dijeron.

De la misma manera, en otra oportunidad la niña le dijo a la docente que tenía dolor en la cola y la mujer le respondió “que se calle y que se siente”. 

La hipótesis

Para las madres y padres del Jardín de Infantes, los juegos habrían tenido lugar en el aula y, al que perdía, lo llevaban al baño. Allí, lo sentaban en una sillita, “le tapaban la boca y abusaban de ellos”.

Pese a que todos intentaron hablar sobre la situación en el establecimiento educativo, “nunca recibieron respuesta”. “La vicedirectora me dijo que los chicos malinterpretan las cosas y me llegaron a decir que lo arregláramos adentro del jardín”, explicó Camila.

Fuente: MDZ