Protestas en Chile: “Más de 160 menores recibieron perdigones, balas y maltrato

“Yo llego y me presento. Primero mi nombre, mi cargo. Los más grandes entienden más. A los más pequeñitos les digo que soy la defensora de la Niñez y que procuramos defenderlos directamente a ellos. Aunque no nos conozcan, ahora que saben de nosotros, que sepan que estamos a su disposición. Les explico qué hacemos, y espero que ellos me pregunten más”.

Así se acerca la abogada Patricia Muñoz, primera defensora de la Niñez en Chile, a los menores cuyos derechos debe proteger.

 

Los ha visto en comisarías, retenes y hospitales. Ha hablado con jóvenes detenidos en los desórdenes, con estudiantes heridos por perdigones en sus colegios, con escolares hospitalizados que no entienden lo que pasa.

Los ha visto junto a sus familiares. A veces solos.

 

Muñoz fue elegida por el Senado en 2018, de forma unánime, para liderar el organismo público y autónomo a cargo de los derechos humanos de adolescentes, niñas y niños en Chile.

Muñoz le dice a BBC Mundo que el mismo viernes 18 de octubre —cuando fueron incendiadas varias estaciones del metro en Santiago— la defensoría empezó a recibir información de detenidos a los que no se les permitía contactar a sus familiares.

 

Poco después, la institución activó un correo para denuncias y desplegó a sus pocos funcionarios en las comisarías.

48 horas más tarde, la defensora se trasladaba de urgencia a un hospital para visitar a dos niños de 9 y 10 años, Kimberly y Maxi, alcanzados por una bala mientras los Carabineros (policía) perseguían a un grupo de manifestantes en Santiago. Desde entonces, no se ha detenido.

 

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“Fueron baleados mientras estaban en el auto con su mamá echando bencina. Maxi estaba con respirador artificial. Kimberly pudo hablar”, le cuenta a BBC Mundo.

 

“Para ella, una niña de 9 años, era y sigue siendo incomprensible que esto hubiera pasado con los Carabineros, que a uno desde chico le dicen que están para cuidarlo, no para herirlo”.

El de Kimberly fue uno de los casos que Muñoz citó el lunes en la tarde en la audiencia sobre Chile de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

¿Qué relatan los menores cuando los visita como defensora?

Distintas cosas.

En una comisaría entré a un calabozo para hablar con un chico de 17 años, colombiano, Alex. Le pregunté si quería hablar conmigo. Me dijo que sí.

Le pregunté por qué estaba ahí, y me explicó que fue detenido porque estaba en una manifestación y empezó a arrancar cuando todos arrancaron.

En ese contexto lo atraparon las fuerzas especiales de Carabineros.

Cuando le pregunté si había algo que quisiera denunciar, me dijo que no le pasó nada. Como quería asegurarme, le pedí que me contara de la detención.

Me dijo que lo agarraron, y que cuando lo subieron al carro policial le pegaron en la cabeza y en la cara, además de los garabatos (insultos), por supuesto.

¿Por qué no me dijo eso cuando le pregunté si tenía algo de denunciar?

“Porque eso es lo que pasa cuando a uno lo detienen”, me contestó.

Hay una normalización del actuar policial entre los jóvenes. Y que la violencia policial no tenga sanciones agudiza esta sensación de impunidad, y el daño que causa.

¿Cómo responde Carabineros y el gobierno a sus denuncias?

Lo que hemos visto es que se plantea que cualquier denuncia se remitirá a órganos independientes.

Pero quienes están hoy en el gobierno tienen una obligación primaria: que la policía no viole los derechos humanos.

Eso es prevención. Pero es una obligación que hoy no se está cumpliendo.

¿Qué le diría al presidente Piñera?

Lo que yo he dicho con mucha claridad es que queremos ser parte de la solución. Pero que vamos a seguir denunciando los atropellos.

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¿Qué le pediría?

Le pediría una instancia de comunicación directa con niños, niñas y adolescentes para que sepa qué les está pasando, qué podrían aportar.

El desafío es dejar de criminalizarlos o de asimilar todo su comportamiento a lo delictual.

Le pediría que ante la gravedad de la situación que estamos viendo, derechamente instruya a la policía no usar escopetas antidisturbios.

Me gustaría también que asesoraran mejor al presidente Piñera en materia de control civil de la policía, y que ese control fuera más potente.

 

 

Fuente: BBC