Pumpido quería que Maradona se lleve la Copa del Mundo en el ataúd

El exarquero, compañero del Diez en el Mundial de México 1986, reveló que lo habló con Claudia y que incluso apoyó el trofeo en el féretro.

La muerte de Diego Armando Maradona sacudió al fútbol argentino y, en especial, a sus compañeros de la Selección Argentina en la histórica consagración en el Mundial de México 1986. Nery Pumpido, arquero de ese equipo, reveló que intentó que se lleve un increíble recuerdo en el ataúd…

“Estaba la Copa al lado del cajón. Fue idea de Alejandro (Domínguez, presidente de la Conmebol). Agarré la Copa, se la puse arriba del cajón. Me hubiese gustado que la tenga adentro del cajón. Le dije a Claudia (Villafañe): ‘dejá que la tenga ahí, si él la tenía siempre, no la quería prestar’. Ojalá se la hubiera llevado adentro la Copa del Mundo”, expresó.

“Él me la entregó a mí en el Mundial y yo tuve el gusto ayer de entregársela a él a último momento”, añadió en una entrevista con ESPN.

A su vez, dos de sus compañeros lo recordaron en la misma entrevista. “Yo lo vi como con una sonrisa. Es la sensación que yo tuve cuando lo vi. Me acerqué y le agradecí todo”, afirmó Héctor Enrique sobre la ceremonia del velorio.

“Es la imagen que tuvimos todos en el velorio, la imagen que nos dejó Diego: un tipo tranquilo, que estaba descansando verdaderamente en paz”, agregó Ricardo Giusti. Y concluyó: “Para el mundo era un tipo inmortal, que ha sobrellevado una vida difícil. Lo que veíamos era inmortal. Nadie lo es. Cuando nos deja, nos enteramos de la noticia tan fuerte, dolorosa. En el primer momento, no lo podía creer. ‘No puede ser, no puede ser’. A la tarde, viendo los programas. Me agarró tal cosa que no podía para de expresar las emociones”.

Por último, Oscar Ruggeri, emblemático defensor del equipo, también se emocionó al recordar a Maradona: “Fue muy grande. Gracias, dios, por haberme permitido haber estado ahí con él y los demás. Él no era Maradona con nosotros. Era un pibe más. Estaba en la concentración como si nada. La gente se moría por tocarlo, nosotros lo teníamos ahí adentro y no le dábamos bola. Una noche venía y se tiraba en tu cama, te charlaba del partido de mañana. Ese era el compañero nuestro”.

“Sé que a medida que pasen los días va a ser peor. Hay que hablar de lo generoso que fue con todos nosotros. No dejaba que nos falte nada. Íbamos por los aeropuertos y un día le compraba al Tata, otro a mí, a Nery, a Giusti, Burru, Islas… No le importaba la plata. Este pibe tendría que haber muerto con mil millones de dólares. No sé. Espero que a la familia le vaya recontra bien. Nos hizo muy felices a todos”, sentenció el Cabezón.

Fuente: TyC Sports

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