Qué son las “bombas de semillas”, una posible solución para reforestar las sierras afectadas por los incendios

Guardaparques encargados de la Reserva San Martín buscarán aplicar una técnica japonesa para reforestar las sierras devastadas por los incendios en las últimas semanas.

Se trata de “bombas de semillas” que se arrojan desde altura o “al voleo” en las zonas afectadas, para, de esta manera, iniciar la forestación en aquellas zonas donde la vegetación fue arrasada por el fuego.

La técnica fue creada por el biólogo japonés Masanobu Fukuoka. Su nombre original es “Nendo Dango”.

Las bombas están compuestas de tres partes de arcilla y una de tierra, con uno poco de agua. En su interior se colocan semillas de las mismas especies que había en la zona antes de los incendios y se arrojan en distintas partes del terreno.

Audio: Mario Nicoletti, asesor y fundador de la asociación ambientalista Juvenat

El ingeniero Mario Nicoletti, asesor y fundador de la asociación ambientalista Juvenat de Villa de Merlo, explicó que el método se estudia en las universidades para las huertas y que la arcilla tiene la función de “proteger la mezcla orgánica con humedad hasta que caigan las primeras lluvias”.

De todos modos, consideró que no es un proceso fácil por las características del terreno en la zona serrana. “Son situaciones a monitorear y ver sus resultados. En nuestra zona no es fácil por el tipo de suelo, que es árido”, especificó.

“En San Luis no es fácil la forestación. Habría que ver cuáles son los resultados a través de este método. Por eso, lo importante es la prevención del árbol”, indicó Nicoletti, en declaraciones al programa SanLuis24 Radio.

El ambientalista describió el ejemplo del molle, una de las plantas presentes en las sierras puntanas: “De todas las semillas que va largando el molle durante su proceso, parte son comidas por los pájaros, los ácidos gástricos le hace una extracción de ese tegumento que actúa como retardador de la germinación. Cuando cae la semilla junto con las heces del pájaro, es muy baja la germinación del molle. Por eso, hay que probar esta metodología para ver cuál es la semilla que germina. Las forestaciones que se han hecho en la zona con la misma idea de mitigar los problemas de los incendios han sido malas”.

Además de la aridez del suelo, las lluvias “estacionadas”, las sequías y la presencia del ganado bovino y caprino que se alimentan de esas semillas serían los principales obstáculos para que las plantas que surjan de las “bombas de semillas” puedan crecer en la zona.

Los guardaparques cordobeses apuntan a producir cerca de 10 mil bombas para repartir en el sector afectado por el fuego.

“Este sistema se hizo en España y en México. Lo que van haciendo es probar en distintas zonas, para ver su evolución”, remarcó Nicoletti y afirmó que no es un método que necesite de una gran inversión económica.

“En países como Perú, Ecuador, Bolivia, se hace como un amasado, básicamente es amasar estas bolitas, y lo hacen a mano”, indicó.

Por otra parte, el ambientalista remarcó que, en realidad, el mejor plan debería ser prevenir los incendios. “Hay una desidia por parte del Gobierno, de muchos años. No se puede salir a apagar los incendios en la época de sequía, la prevención se prepara con muchos años de anticipación. El Gobierno tiene que destinar presupuesto expreso para evitar los incendios cuando llega la sequía. Los incendios siempre son provocados por el hombre, en forma accidental o intencional. Que sean generados en forma natural son casos muy remotos y muy pocas veces se ha podido constatar; por lo tanto, se saca esa posibilidad y se dice que fueron generados por el ser humano”, sentenció.