Quedó tras las rejas por golpear a su ex y violar las medidas de distancia

Un hombre imputado por golpear a su ex pareja quedó en prisión preventiva este lunes, luego de que lo atraparan en la puerta del domicilio de ella, en la ciudad santafecina de Santo Tomé, incumpliendo una medida de distancia. Fue la tercera vez que participaba de una audiencia de medidas cautelares en los últimos seis meses. Las dos veces anteriores le dieron la libertad e impusieron una medida de distancia, que no cumplió.

La causa está en manos de la fiscal Jorgelina Moser Ferro, quien atribuyó a Edgardo Alejandro Contreras (27) el delito de “incumplimiento de mandato judicial”, luego de que violara la prohibición de contacto y la medida de distancia que se le impusieron tanto el noviembre último como a mediados de marzo. En ambas oportunidades se le imputaron también las “lesiones leves dolosas” que le provocó a su ex pareja, y madre de su hijo, a fuerza de golpes de puño.

La Dra. Leticia Feraudo, del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal (SPPDP), representó legalmente a Contreras, y ofreció nuevamente medidas alternativas a la cautelar de máxima. Sin embargo, el juez Gustavo Urdiales dispuso la prisión preventiva tras considerarlas insuficientes para mitigar los riesgos procesales. Dio por acreditado el peligro de entorpecimiento probatorio, ya que el imputado “no sólo incumplió formalmente las reglas de conducta que se le impusieron con anterioridad, sino que también ha cometido nuevos delitos”.

Llena de contusiones

El primer hecho de violencia de género imputado a Contreras sucedió la tarde del 23 de noviembre del año pasado, cuando golpeó a la mujer que por entonces era su pareja. Al escuchar los gritos de su hijo de 8 años ella se acercó hasta la habitación en donde la criatura le dijo que su papá le estaba pegando, e intervino.

El hombre se le abalanzó por detrás y comenzó a propinarle golpes de puño en la nuca, causándole una contusión en la región temporal. En cuanto pudo recuperarse de la agresión, la mujer se comunicó con el 911, y realizó la denuncia. Contreras fue imputado y quedó en libertad, por un acuerdo de partes, luego de que se le impusiera una prohibición de contacto y acercamiento a 200 mts.

El 15 de marzo volvió a la vivienda de Gaboto al 2600 y permaneció allí hasta el día siguiente, cuando fue retirado por la policía. En medio de una discusión, Contreras volvió a agredir físicamente a la madre de su hijo, dejando su cuerpo y rostro llenos de contusiones.

Los gritos alarmaron a los vecinos, que llamaron al 911. Cuando el móvil policial arribó al lugar, se encontraron con la hermana adolescente de la víctima y el hijo de la pareja en la vereda, quienes les indicaron cuál era la vivienda. Contreras fue retirado del lugar esposado, imputado y, de nuevo, puesto en libertad bajo alternativas, esta vez con una prohibición de acercamiento a menos de 1000 m.

A los gritos

El miércoles 31, hace menos de una semana, el hombre se presentó nuevamente en el hogar de su ex. Esta vez no logró ingresar y se quedó afuera, exigiendo a gritos que lo dejaran pasar, mientras ella se comunicaba con las fuerzas de seguridad, que se lo llevaron de allí por tercera vez en seis meses.

Si bien todos los delitos que se le atribuyeron tienen penas bajas, que podría ser de cumplimiento condicional, la reiteración de los hechos y el contexto de violencia son tenidos en cuenta por la fiscalía, que pretende lograr una pena efectiva en el transcurso de la causa. Para el juez Urdiales, al ser delitos intrafamiliares “el peligro de entorpecimiento probatorio se alza”, por lo que se trata de una situación de especial vulnerabilidad en la que se deben extremar las medidas de protección. Por esto, dispuso la prisión preventiva de Contreras.

Fuente: EL LITORAL

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