Relato de un monstruo: a un año del asesinato de Flor, así se defendía Lucas Gómez

El cuerpo de Florencia Di Marco fue encontrado debajo de un puente cerca de Saladillo. Cronología de una causa que conmocionó a San Luis.

 

Sus ojos nunca miran fijo a la cámara. Van de un punto muerto a otro con la negra noche detrás. Lucas Gómez está rapado y afeitado. Su cara no transmite ninguna emoción, a lo sumo aparecen algunos signos de haber dormido poco. Pero no está somnoliento, desencajado. Al contrario: está vigilante, estimulado.

-La llevé a la mañana a la escuela, a las 8. Entró a la puerta, averiguó si tenía clases y de ahí me hizo señas de que me fuera-, le dice al reportero free lance Jorge Castro.

Gómez mueve los ojos, la cabeza, el cuerpo.

-Ella era muy cerrada, usted vio como son los chicos: todo el día con el celular estaba.

Es la noche del 22 de marzo de 2017 y Florencia Di Marco, de 12 años, comienza a convertirse en una incógnita desesperante. La buscan cientos de policías con perros. Ese día a la mañana una mujer había encontrado la mochila de la nena en el descampado del barrio El Lince que está frente a un supermercado: un indicio preocupante.

Gómez participa de los rastrillajes. Le asegura al reportero que no tiene idea de dónde puede estar. Alumbrado por la potente luz de la cámara ensaya una frase vacía:

-Ya no sé qué creer a esta altura.

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Lucas Gómez era el padrastro de Florencia Di Marco, la nena que hace exactamente un año fue hallada muerta bajo un puente de la ruta 41 cerca de Saladillo. Hay una foto terrible de ese momento: Flor tirada entre los yuyos, semidesnuda, con la cara pegada a la tierra.

La identidad de quién filtró esa foto nunca se investigó.

La noticia del hallazgo de un cadáver en Saladillo fue difundida ese día,el 23 de marzo de 2017, a las 18:30 mediante un comunicado del Ministerio de Seguridad. Comenzaba así la espera para saber si era Florencia. Fueron más de seis horas de incertidumbre que se cortaron de golpe con el frío relato del médico forense Ricardo Torres en la madrugada del 24 de marzo.

-Se trata de un cadáver de un metro sesenta de estatura, de entre 10 y 12 años vestido con una campera deportiva y una media solamente. La causa de muerte fue un estrangulamiento a lazo, incompleto, de lóbulo a lóbulo-, dijo el forense desde su auto.

Pero no era todo. Torres precisó que el cuerpo tenía signos de abuso por vía anal y vaginal con presencia de sangre. Esos signos los había percibido en la autopsia.

Así habían sido las últimas horas de Florencia: la violaron de forma bestial, la estrangularon apoyándola contra una superficie dura y desde atrás con mucha fuerza y la tiraron como si fuese basura.

 


Florencia Di Marco

Lo que no se pudo precisar con exactitud fue la hora de la muerte ni dónde la mataron. Son los interrogantes que siguen abiertos en la causa, tal vez para siempre.

La cronología de aquel aciago 24 de marzo cuando los organismos de Derechos Humanos, organizaciones políticas y gente que no ha perdido la memoria conmemoraban en todo el país los 41 años del comienzo de la sangrienta dictadura cívico militar del ’76, se cierra con la detención de Gómez en medio de un fuerte operativo policial acusado de asesinar a su hijastra.

La atención se desplazó, entonces, hacia la figura de una mujer puérpera, frágil y que había pedido ante las cámaras de televisión y los micrófonos y grabadores de los periodistas que no acusaran a Lucas, su pareja. Era Carina Di Marco, la mamá de Florencia que había dado a luz un hijo mientras su hija estaba desaparecida.

Y su figura comenzó a mostrar contornos más definidos a partir del resultado de la autopsia. Si Florencia tenía signos de violaciones de vieja data, ¿ella no sabía nada?

Gómez fue procesado con prisión preventiva acusado de violación y homicidio. El 10 de mayo apareció ahorcado en una celda de la cárcel de máxima seguridad de Pampa de las Salinas, la primera de una serie de muertes ocurridas en las cárceles provinciales que hasta ahora la Justicia no ha esclarecido.

En junio se conoció el resultado de una pericia que determinó que su ADN estaba en el cuerpo de Florencia. Ya no había dudas sobre quien la había violado.

El 4 de abril, la jueza penal Virginia Palacios ordenó la detención de Carina Di Marco. La acusó por su participación necesaria en las violaciones a las que fue sometida su hija a manos de Gómez.

 

Di Marco ensayó su defensa ante los medios. Dio una extensa entrevista a un canal mendocino y con su hijo en brazos. Gómez ya no era Lucas sino “el tipo este” y aseguro que Flopy nunca le había contado nada de lo que su padrastro le hacía.

 

-Si me hubiese dicho hoy no la tendría bajo tierra-, le dijo al periodista mendocino.

 

Como un presagio de lo que iba a pasar, la nota termina con el ruido de la lluvia de un fuerte temporal que el 27 de marzo castigó Mendoza.

Hoy Di Marco está presa y espera el juicio oral. La Fiscalía pidió que la condenen a 17 años y medio de cárcel por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, por la calidad de guardador y por haber existido una situación de convivencia preexistente en calidad de partícipe necesario”.

Florencia fue sepultada en Mendoza, la provincia en la que nació y en la que había comenzado el tormento que acabó con su vida.

 

 

(VIDEO: JORGE CASTRO)