Repsol asegura que colaborará con las autoridades peruanas para retomar sus operaciones

La empresa petrolera aseguró que trabajará con las autoridades peruanas para volver a operar cuanto antes, ya que sus actividades han sido temporalmente suspendidas. Esto, por el derrame de más de 10,000 barriles de crudo del pasado 15 de enero. 

Este lunes 31 de enero, la petrolera Repsol se comprometió a colaborar con las autoridades peruanas luego de que el Gobierno suspendió las actividades de carga y descarga de barcos petroleros. La empresa tiene como objetivo reabrir las actividades en la refinería de La Pampilla “lo antes posible”. 

En un comunicado, Repsol manifestó que “la compañía, sin perjuicio de no compartir la resolución por considerarla desproporcionada e irrazonable, pero en aras de garantizar el suministro de sus productos, expresa su plena disponibilidad de colaboración con las autoridades peruanas”.

Además, destacó que La Pampilla es responsable de abastecer el 40 % del mercado peruano de combustibles, pues procesa unos 120.000 barriles de crudo al día. En efecto, hará “los mayores esfuerzos para evitar el riesgo de desabastecimiento de productos esenciales para los ciudadanos peruanos y el desarrollo del país”.  

Finalmente, la empresa aseguró que “continúa centrando todos los recursos y esfuerzos en las tareas de limpieza del derrame y apoyo a las poblaciones y la fauna afectada”.

El Gobierno peruano suspende las operaciones de Repsol 

En una conferencia de prensa, el ministro de Medio Ambiente de Perú, Rubén Ramírez, anunció el lunes que el Gobierno de este país ha paralizado temporalmente las operaciones “de cargas y descargas de hidrocarburos en el mar peruano de parte del operador Repsol”.

La paralización, dictada por el Organismo Fiscalizador de Evaluación Ambiental (OEFA), incluye las cuatro terminales marítimas que tiene La Pampilla para abastecerse de crudo y una monoboya instalada en 2019.

Ramírez agregó que Repsol no podrá retomar estas actividades “hasta que se brinde garantías técnicas de que no se va a producir otro daño en el mar de los peruanos”.

Además, estableció que, si la empresa petrolera quiere volver a operar, también deberá presentar “un plan de gestión ante derrames de hidrocarburos en el mar”. Finalmente, determinó que las instalaciones de Repsol en Perú “tendrán que ser certificadas nuevamente por las autoridades competentes para validar su integridad”.

Esto, porque el ministro de Medio Ambiente del país andino considera que la petrolera “no ha evidenciado acciones claras de limpieza y de remediación frente a lo ya sucedido”.

Por su parte, el OEFA señaló que “Repsol ha incumplido los primeros plazos impuestos para la limpieza del derrame”, por lo podría recibir varias multas.

Sin embargo, la compañía aseguró el pasado domingo que el “35 % del petróleo ya ha sido recuperado en labores de limpieza del mar y de playas”. Y confesó que está transportando a Perú más de 200 toneladas adicionales de equipos, desde Estados Unidos, Finlandia, Brasil, Colombia y Emiratos Árabes Unidos.

Finalmente, Repsol dijo que está usando “la tecnología satelital más avanzada y herramientas de inteligencia artificial” para seguir el progreso de las labores de limpieza del mar, en paralelo a las acciones que hace “por tierra, mar y aire”.

Entretanto, cientos de militares y voluntarios ayudan al personal contratado por Repsol a limpiar las playas. 

Impedimento de salida para los directivos de Repsol

La justicia peruana, que investiga el derrame de crudo, prohibió salir del país por 18 meses a cuatro directivos de la petrolera española Repsol: un español y tres peruanos.  

Los fiscales ordenaron también la “incautación” del buque tanque “Mare Doricum” que permanece fondeado a seis millas del puerto del Callao.

El derrame de crudo  

El derrame de petróleo, considerado un “desastre ecológico” por el Gobierno peruano, se llevó a cabo el pasado 15 de enero cuando el buque tanque “Mare Doricum” descargaba crudo en la refinería de La Pampilla en Ventanilla, propiedad de Repsol. La compañía culpó a la erupción volcánica en Tonga de lo sucedido.

El Gobierno peruano solventó que el derrame involucró 11.900 barriles de petróleo, mientras que la compañía aseguró que fueron 10.396 barriles.

Según la fiscalía, la mancha negra de crudo se ha esparcido a lo largo de unos 140 km de la refinería. Una cantidad indeterminada de peces, aves y mamíferos marinos han muerto a causa de esto. Además, cientos de pescadores artesanales quedaron sin poder trabajar. 

Fuente: France 24