Rusia, el país que celebra el Año Nuevo antes que la Navidad

Las calles de Moscú, así como de las principales ciudades de Rusia desbordan de decoraciones navideñas. En la Plaza Roja hay artesanías, una pista de hielo, una calesita, y el tránsito de gente es incesante. Todo está listo para la Navidad, sin embargo, la misma no se celebra el 25 de diciembre, sino el 7 de enero.

 

Esto tiene que ver con que la Iglesia ortodoxa rusa continúa rigiéndose por el calendario juliano, que se usaba en el Imperio romano a partir de Julio César en el año 46 a. C. Tras la Revolución rusa, en 1917, se adoptó el calendario gregoriano, pero la Iglesia local siguió utilizando el juliano, y por este motivo Rusia es el único país del mundo en que Año Nuevo se celebra antes que Navidad.

 

La Navidad prohibida

Cuando se le pregunta a un ruso cuál es la fecha más importante de las fiestas, sin dudarlo contestará que el Año Nuevo. Ese día es cuando las familias se reúnen en sus hogares y el Estado gasta ingentes cantidades de dinero en celebraciones masivas por todas las ciudades. En cambio, la Navidad puede pasar casi desapercibida.

 

A esto lo explica un importante hecho político. Durante el período comunista, entre 1917 y 1991, en la Unión Soviética se practicó el ateísmo de Estado. Básicamente, se prohibió la enseñanza y la práctica de la religión en general. La Navidad era mala palabra.

Hoy las cosas están cambiando. Si bien la Constitución establece que la Federación Rusa es un Estado laico, en 1997 la Duma (el Parlamento) promulgó una ley que establece que las cuatro religiones tradicionales de la Federación Rusa son la Iglesia ortodoxa rusa, el islam, el budismo y el judaísmo, y que todas tienen derecho a practicar públicamente su religión. Ya en la era Putin, el festejo se fue incrementando año tras año.

Navidad, a toda orquesta en enero

El 6 de enero la Iglesia ortodoxa rusa celebra la Nochebuena, la víspera de la Navidad.

 

A las 22, el Patriarca de Moscú y de Toda Rusia oficia la ceremonia navideña en la Catedral de Cristo Salvador, ubicada en el centro de la capital rusa, y por la mañana del día siguiente oficia la liturgia en un monasterio moscovita.

Además de tener una fecha diferente al resto del mundo, los rusos tiene su propio Papá Noel, y es celeste. Se trata de Ded Moroz (el abuelo frío, en ruso), que personificaba a una deidad eslava, el Señor del invierno, el frío y las heladas, durante la era precristiana. Al igual que la Navidad, este personaje fue recobrando importancia desde la caída del régimen soviético en 1990, y durante estas fiestas su imagen es omnipresente.

 

Misa para los católicos el 24 de diciembre

Por su parte, los católicos que viven en Rusia suelen reunirse cada 24 de diciembre para contrarrestar la indiferencia local ante esta fecha, que ni siquiera es feriado.

Algunos asisten a la misa de Nochebuena en varios idiomas que cada año se celebra Catedral de la Inmaculada Concepción de Moscú, una de las dos iglesias católicas de la capital, y la más grande del país. Se estima que en todo el país viven alrededor de 790.000 católicos bautizados.

 

Fuente: Cadena3

× ¿Te ayudamos?