Sigue prófugo el sospechoso del femicidio en Monte Grande

El principal sospechoso por el femicidio de Rosa Catalina Domínguez (58), quien fue asesinada en su casa del barrio Santa Isabel, Monte Grande, sigue prófugo tras casi cinco días de investigación. Se trata de Silverio Olmedo Muñoz (53), marido de la víctima. Es intensamente buscado y temen que logre escapar a Paraguay, su país natal.

Todavía hay varias incógnitas alrededor del caso, pero los investigadores cuentan con ciertas pistas y pruebas que orientaron la principal hipótesis del crimen hacia Olmedo Muñoz. El hombre compartía hogar con su esposa y sus hijos, de 21 y 23 años, en la esquina de Evita y Olavarría. Allegados aseguran que en la familia “nunca hubo un problema”, y El Diario Sur constató que el acusado no tiene antecedentes ni tampoco había sido denunciado por violencia de género.

Nada podía hacer sospechar el fatal desenlace. Pero en la madrugada del domingo la hija del matrimonio encontró el cuerpo de Catalina Domínguez, ya sin vida y cubierto con una sábana, en el suelo de su casa.

Las pericias de la Policía Bonaerense determinaron que el hogar no había sufrido intrusiones. Todas las puertas y ventanas estaban correctamente cerradas y no se habían violentado. Cuatro elementos claves para la investigación del femicidio fueron encontrados en la escena: el celular del prófugo, su auto estacionado, un cuchillo de cocina y una maza de carpintero, ambos con restos de sangre.

Estos últimos dos artículos coinciden con los resultados de la revisión que se le practicó al cuerpo, mediante la que se pudo concluir que Catalina Domínguez presentaba heridas contuso cortantes en la zona craneal, tal como reveló en exclusiva El Diario Sur.

El portal Infobae publicó que además en la casa había un faltante de dinero. Catalina era ama de llaves de una familia adinerada, y cuando sus empleadores se iban de vacaciones le adelantaban dos o tres meses de sueldo en euros. El efectivo en moneda extranjera era guardado por la vecina en su casa, pero la policía no lo encontró.

El femicidio en Monte Grande, que es investigado por la UFI Nº 3 de Esteban Echeverría, todavía no tiene un móvil claro. Sí se han podido establecer una sucesión de hechos que recrudecen el alerta de las autoridades a medida que pasan las horas, dado que el sospechoso sigue sin aparecer.

La hipótesis señala que, luego del femicidio, Silverio Olmedo Muñoz se habría ido de su casa con los euros de su esposa. También es todavía un enigma por qué no se fue con su propio auto, lo que abre una ventana a la posibilidad de que tuviera un cómplice para el robo del dinero y el crimen.

Una fuente con acceso a la investigación señaló a El Diario Sur que un testigo identificó a un hombre con características similares a las de Olmedo Muñoz todavía en Esteban Echeverría. Lo habrían visto en el Cruce de Lomas, tomándose un colectivo de la línea 501.

En caso de tener información relevante sobre el paradero del prófugo, la comunidad puede comunicarse al 4232-7500 (Comisaría 4ta de Canning) o al 911.

Fuente: El Diario Sur