“Stalkerwar”, la amenaza silenciosa que utiliza la tecnología para controlar a las mujeres

La amenaza que presenta el programa espía conocido como «stalkerware» no solo no ha desaparecido sino que en lo que va de año se han detectado más de 48.000 instalaciones en dispositivos móviles a nivel global, con el fin de monitorizar la actividad digital de las víctimas.

El «stalkerware» es un tipo de software espía que permanece oculto en el teléfono de la víctima y trabaja en segundo plano para extraer datos de su dispositivo, como la ubicación, el historial de navegación o los mensajes. Se utiliza a menudo en casos de violencia contra la pareja, como denuncian desde la firma de ciberseguridad Kaspersky y la Coalición contra el «Stalkerware».

Este programa malicioso es «un problema creciente», como aseguran desde la Coalición. En 2019, Kaspersky detectó un aumento del 67 por ciento anual del uso de este tipo de software en los dispositivos móviles de sus usuarios a nivel mundial. El número de instalaciones de «stalkerware» en todo el mundo entre enero y octubre de 2020 ascendió a más de 48.500, muy cerca del total (casi 52.000 instalaciones) observado durante el mismo período en 2019. No obstante, y como apuntan desde Kaspersky en un comunicado, este «ligero descenso en las cifras en comparación con el año pasado» no quiere decir que haya indicios de que el «stalkerware» esté desapareciendo.

La Coalición contra el Stalkerware nació en noviembre del año pasado con el propósito de luchar contra el abuso basado en las nuevas tecnologías. Pretende unir tanto a organizaciones que trabajan para combatir la violencia doméstica como a la comunidad de seguridad TI, y en la actualidad cuenta con 26 miembros.

En este tiempo, la alianza asegura que «ha aprendido mucho». «Ahora entendemos que el ‘stalkerware’ no es un problema puramente técnico. El reto no es la tecnología, sino la disponibilidad comercial del ‘stalkerware’, la falta de normativa sobre su utilización y, tal vez, el problema más difícil, el hecho de que la violencia contra la mujer y las diferentes formas de abuso ‘online’ se hayan normalizado», afirma la directora senior de Relaciones Externas de Kaspersky, Christina Jankowski.

«Podemos proporcionar formación técnica sobre las diferentes formas de abuso habilitadas por la tecnología para organizaciones sin ánimo de lucro, pero no es suficiente; debe complementarse con el entendimiento del impacto psicológico en las víctimas», añade Jankowski. En línea con el compromiso de concienciar al público y educar a los proveedores de servicios sobre el «stalkerware», los miembros de la Coalición se han centrado en la celebración de actos públicos y en el intercambio de conocimientos con expertos.

Fuente: ABC

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