Tenía pedido de captura por homicidio, fue a votar y acabó detenido

La votación de este domingo en un colegio de Santiago del Estero se vio interrumpida por un insólito arresto. Un hombre que era buscado por presunto delito de homicidio se presentó a votar de todos modos a la institución que le correspondía en el marco de las Elecciones generales, y tras ser identificado por el presidente de mesa y los fiscales, las fuerzas de seguridad llegaron a tiempo para detenerlo cuando salía del cuarto oscuro.

Se trata de Julio César Jiménez, un hombre de 32 años que se acercó este 14 de noviembre a cumplir con su responsabilidad civil a la escuela Fuerzas Armadas, ubicada en el barrio Sector El Alto de Termas de Río Hondo. Sobre él pesaba una orden de detención y pedido de captura nacional por una causa en la que se lo investiga por homicidio, y no se había presentado ante la Justicia.

De acuerdo con varios portales de noticias regionales, los policías de la localidad llegaron a la institución tan pronto como recibieron la llamada desde la escuela, y tras verificar su identidad, lo esposaron y lo trasladaron a la sede de las fuerzas de seguridad. Su caso continuará en investigación.

La noticia no demoró en hacer eco en distintos medios de comunicación y en las redes sociales, donde al poco tiempo aparecieron decenas de memes y bromas al respecto de esta desopilante situación.

Pero este no es el único caso inesperado que resonó en Internet durante la jornada democrática de este domingo. Un colegio situado en la localidad de Dolavon, en Chubut, fue escenario de un violento episodio que involucró la intervención de cuatro policías.

Un joven de 26 años se presentó en la escuela nº 101 a emitir su voto cuando las autoridades de mesa reconocieron un fuerte aliento a alcohol y notaron que tambaleaba al caminar.

Tan pronto reconocieron que estaba borracho, le negaron la posibilidad de ejercer su derecho y pidieron a las fuerzas nacionales que lo escoltaran a la salida del establecimiento educativo. Sin embargo, el joven reaccionó de mala manera y comenzó a insultar y agredir a los policías que intentaban trasladarlo a la salida.

En medio de la euforia por el enfado y el estado de alcoholismo, el muchacho le pegó una piña al Cabo de la Policía local, y ambos terminaron tirados en el suelo. La descontrolada situación culminó con otros tres policías reduciendo al joven, que quedará detenido hasta el lunes cuando se realice la audiencia de control.

De acuerdo con Diario Jornada, este sujeto es conocido en el ámbito delictivo por protagonizar numerosas escenas de agresión en un grave estado de alcoholismo.

Fuente: Crónica

× Whatsapp