Tras un tenso debate, el Jurado de Enjuiciamiento define si destituye a Lafuente

El Honorable Jurado de Enjuiciamiento dará a conocer mañana el veredicto en el juicio político contra la jueza de Familia y Menores 2 de Villa Mercedes, Silvina Verónica Lafuente que enfrentó su segundo juicio político por mal desempeño en sus funciones.

 

Luego de la ronda de alegatos que transcurrió días atrás, Lafuente apuntó duro contra el Procurador general Fernando Estrada, quien lleva adelante la acusación en el plenario.

 

Antes de pasar al cuarto intermedio dispuesto para mañana a las 9, Lafuente dijo que la acusación en su contra “expone una agresión institucional sistemática; una agresión institucional desde que ingresé al primer juicio político ha sido incesante e inagotable la persecución. Hubo un hostigamiento institucional de mis superiores. Este señor, encargado de la Procuración de la Provincia, no ha hecho más que menoscabar y desprestigiar, confundir y no habido una vinculación exacta con ninguna de las causas que invoca de acuerdo al cotejo informático”.

 

Estrada  solicitó que Lafuente sea declarada culpable, removida de su cargo e inhabilitada de ejercer la función pública por 10 años. La defensora oficial Nadia Agúndez pidió la desestimación de la acusación formulada “por no encontrarse incursa en ninguna de las causales esgrimidas por el acusador prevista en nuestra ley de enjuiciamiento”.

 

Para Estrada está demostrado el abuso de autoridad de la jueza en tres hechos. En su alegato de acusación, el jefe de los fiscales apuntó que existió acoso laboral por parte de la jueza.  “Hubo testimonios muy fuertes, las secretarias del Juzgado de la acusada se ganaban el pan con lágrimas de sus ojos”, dijo y aclaró que “era continua la presión y la delegación de funciones, como así también en algunos casos, no las saludaba ni hablaba”.

 

También el acusador hizo hincapié en la demora de Lafuente en tomar decisiones en casos de menores que se encontraban en grave riesgo. Y citó los casos de un chico abusado en el sur provincial, el de uno ocho meses de vida que necesitaba un trasplante de médula y el de una menor abusada por su propia madre.

 

En cuanto a la ineptitud o negligencia en el cumplimiento de sus funciones, para el Procurador quedó demostrado con el hecho de que las resoluciones, autos interlocutorios y sentencias no solo no eran realizados por la magistrada, sino por los secretarios, sino que además su aporte se limitaba a corregirlas en la parte ortográfica y gramatical.

 

“Era tan escandalosa la delegación que hacía, que las secretarias debían presenciar las audiencias de visu para que luego hicieran las sentencias”, sostuvo el acusador en su alegato. Y agregó: “Tenemos una juez que no hacía sentencias, que no revisaba el despacho. Era tal el desparpajo y la subversión de los valores que deben regir un juzgado que llegaba a decirles a los secretarios ‘¿qué me hiciste firmar?’; es decir que no sabía lo que firmaba, no sabía ni siquiera el criterio que seguía su propio Juzgado”.

 

La defensa. Agúndez tuvo la difícil tarea de defender a Lafuente en este segundo Jury. En el primero, la jueza villamercedina también fue asistida por una defensora oficial, que salió airosa.

 

Sobre que ha incumplido los deberes a su cargo, como la falta de confección de sus sentencias y autos interlocutorios o embargo de haberes sobre el bruto, “no hubo nunca una persona, más allá de los secretarios, que reclamara o ratificara los dichos. Si bien nuestra ley orgánica establece que debemos arribar a las 7 y concluir a las 13 también es cierto que el Juzgado de Familia, como era el caso de la Dra. Lafuente, tienen una mayor carga horaria, inclusive las audiencias se han realizado hasta después de las 13”, dijo la defensora.

 

“Sin duda alguna cualquier ser humano sabe que un Juzgado de Familia no es lo mismo que un Juzgado Laboral, y sin lugar a dudas, la doctora contaba con gente que quizás no estaba capacitada realmente, hasta moralmente quizás o espiritualmente para sobrellevar esa tarea. Es indudable también, que la mora que existía en el Juzgado, que está acreditada en todas las causales y en todos los ítems, pertenecía ineludiblemente a obligaciones de los secretarios”, alegó.

 

Y agregó: “Casi todos los secretarios que pasaron por acá son responsables de esa mora que tiene la dependencia, ¿y cómo lo vemos resuelto por los secretarios? Crearon un plan sistemático para acreditar que la doctora los trataba mal, para deslizar que no solamente los trataba mal a ellos, a los litigantes, también a los agentes judiciales que casualmente ninguno vino a declarar, solamente lo hicieron los secretarios”.

 

“Se deduce que este juicio es producto de un plan de los secretarios que desean deslindar responsabilidades inherentes a sus funciones, abusando de una realidad, que la doctora ya había pasado por un Jury. La doctor ha sido perseguida durante este tiempo de innumerables formas”, alegó Agúndez y solicitó la desestimación de la acusación.

 

Mañana a las 9, Lafuente sabrá si sigue siendo jueza de Familia de Villa  Mercedes.