Un ex policía y un ex militar, a juicio por golpear salvajemente a tres chicas

AUDIO: Oscar Natel.

{mp3}OscarNatel0808{/mp3}

 

 

Luego de cuatro años de peregrinar por Tribunales, Oscar Natel dice con alivio que en septiembre o a más tardar en octubre los acusados de golpear salvajemente a su hija y a otras dos jóvenes estarán sentados frente al tribunal que los juzgará. Tuvo que esperar, y mucho: del hecho ya pasaron más de cuatro años.

 

El presente del ex alférez de Policía Gustavo Sosa y del ex militar voluntario César Andrés Lucero es bien diferente: los dos están en libertad y trabajan como inspectores de Tránsito en la Municipalidad de San Luis, donde poco importaron los antecedentes que cargan.

 

A mediados de junio de 2014, los hombres se ofrecieron a llevar a tres jóvenes de entre 17 y 20 años desde el local bailable de Las Chacras hacia la ciudad de San Luis.

 

Iban en un VW Gol. El entonces militar exhibió un arma y gatilló contra una de las adolescentes, pero el cargador no tenía proyectiles. Tras atravesar la ciudad, y cruzar varios semáforos en rojo, llevaron a las chicas hasta un domicilio de la calle Rawson con la presunta finalidad de violarlas.

 

Cuando una de las jóvenes intentó escapar, Sosa y Lucero comenzaron a propinarles golpes de puño y puntapiés. “Le pegaron como si fuese una bolsa. Gracias a dios intervino una vecina”, recordó Oscar.

 

“Habíamos tomado la decisión de irnos de la provincia. Los delincuentes ignoran las secuelas que dejan; mi hija no quería salir de la casa. Y la impunidad es tremenda: hice huellas por los pasillos de Tribunales”, resumió el padre sobre su larga lucha por justicia para su hija.

 

La instrucción la hizo el Juzgado de Instrucción 1 de San Luis, a cargo de Sebastián Cadelago. Ahora la Cámara del Crimen 1 llevará adelante el debate oral.

 

Un ex policía y un ex militar, a juicio por golpear salvajemente a tres chicas

AUDIO: Oscar Natel.

{mp3}OscarNatel0808{/mp3}

 

 

Luego de cuatro años de peregrinar por Tribunales, Oscar Natel dice con alivio que en septiembre o a más tardar en octubre los acusados de golpear salvajemente a su hija y a otras dos jóvenes estarán sentados frente al tribunal que los juzgará. Tuvo que esperar, y mucho: del hecho ya pasaron más de cuatro años.

 

El presente del ex alférez de Policía Gustavo Sosa y del ex militar voluntario César Andrés Lucero es bien diferente: los dos están en libertad y trabajan como inspectores de Tránsito en la Municipalidad de San Luis, donde poco importaron los antecedentes que cargan.

 

A mediados de junio de 2014, los hombres se ofrecieron a llevar a tres jóvenes de entre 17 y 20 años desde el local bailable de Las Chacras hacia la ciudad de San Luis.

 

Iban en un VW Gol. El entonces militar exhibió un arma y gatilló contra una de las adolescentes, pero el cargador no tenía proyectiles. Tras atravesar la ciudad, y cruzar varios semáforos en rojo, llevaron a las chicas hasta un domicilio de la calle Rawson con la presunta finalidad de violarlas.

 

Cuando una de las jóvenes intentó escapar, Sosa y Lucero comenzaron a propinarles golpes de puño y puntapiés. “Le pegaron como si fuese una bolsa. Gracias a dios intervino una vecina”, recordó Oscar.

 

“Habíamos tomado la decisión de irnos de la provincia. Los delincuentes ignoran las secuelas que dejan; mi hija no quería salir de la casa. Y la impunidad es tremenda: hice huellas por los pasillos de Tribunales”, resumió el padre sobre su larga lucha por justicia para su hija.

 

La instrucción la hizo el Juzgado de Instrucción 1 de San Luis, a cargo de Sebastián Cadelago. Ahora la Cámara del Crimen 1 llevará adelante el debate oral.