Un nuevo mamífero para el futuro Parque Nacional Ansenuza: el osito lavador

El animal, también conocido como Aguará popé, Mayuato o Mapache cangrejero, es de hábitos nocturnos y su población está decreciendo. La creación del Parque contribuirá a proteger la especie.

Mediante el trabajo en conjunto de investigadores, municipios y baqueanos, se confirmó la presencia de una especie en la laguna Mar Chiquita, ubicada al noreste de la provincia de Córdoba: el Osito lavador (Procyon cancrivorus), llamado también Aguará popé, Mayuato, Mapache cangrejero o Mano pelada.

El avistamiento del osito lavador fue posible gracias al proyecto de monitoreo de mamíferos del que participan los municipios de La Paquita y Altos de Chipión, a la vera de la laguna Mar Chiquita, los lugareños y la ONG Natura International. Este proyecto surgió para conocer e investigar las especies de mamíferos presentes en la zona, ya que poco se sabe de ellas.

Por otro lado, el monitoreo es útil para sumar información biológica de base para el futuro Parque Nacional Ansenuza y para sensibilizar a la población local sobre el estado de conservación de las especies que habitan en la zona.

Este simpático animal es similar a los mapaches norteamericanos, aunque la versión autóctona es más estilizada y tiene patas más largas. Deja una huella característica, muy parecida a una mano humana. El osito lavador es de hábitos nocturnos y se alimenta de cangrejos, ranas, peces, caracoles y otros animales pequeños. Una curiosidad de esta especie es que antes de alimentarse lava su comida en algún curso de agua, y a eso debe su nombre.

Si bien esta especie tiene un estado de conservación de preocupación menor según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y la categorización de los mamíferos de la Argentina, su población está decreciendo por la fragmentación de su hábitat. Los ositos lavadores prefieren zonas boscosas cercanas a ríos, arroyos u otros cuerpos de agua; y este tipo de humedales se reduce debido al avance de la urbanización y la práctica intensiva de agricultura y ganadería.

El primer registro filmado en la costa sur de la laguna Mar Chiquita confirma una sospecha que distintos investigadores tenían desde hace algunos años: que el osito lavador habita los márgenes de la laguna. La presencia de este animal aún no estaba confirmada en ese sistema lacustre. De acuerdo con el libro La laguna Mar Chiquita: ecología y conservación del lago salado más grande de América del Sur, escrito en 2006 y reeditado en 2019 por Enrique Bucher, en 2001 Torres y Giraudo ya habían observado huellas de esta especie en la zona norte de la laguna, en zonas de bosque cercanas a los Bañados del Río Dulce, pero hasta el momento no se había captado al responsable de producirlas.

“Poder confirmar la presencia de ositos lavadores en la laguna Mar Chiquita nos llena de emoción. Sabíamos que existía un registro de avistamiento de huellas en el norte de la laguna pero el hecho de haber captado a la especie con cámaras trampa en la zona sur nos pone muy contentos. Sin dudas, es un registro muy importante para la región”, expresó Yanina Druetta, consultora técnica de Natura International, responsable del monitoreo de mamíferos que se realiza en la zona.

Adelmo Salvay, baqueano rastreador que participa del proyecto, se mostró feliz de haber contribuido al hallazgo del osito lavador: “Jamás imaginé encontrar una nueva especie en nuestra zona. Estoy muy orgulloso de poder participar en este proyecto tan importante”, comentó.

La aparición de esta especie viene a reafirmar la necesidad de crear el Parque Nacional Ansenuza, que dará un marco legal de protección a miles de hectáreas de este vasto humedal. Esto contribuirá a la conservación de los ositos lavadores y cientos de especies más, ya que la laguna Mar Chiquita es uno de los lugares con mayor biodiversidad de la Argentina: allí se observan aproximadamente 380 especies de aves entre residentes y migratorias, 16 especies de anfibios y 35 especies de reptiles.

En cuanto a mamíferos, conviven una enorme variedad de especies nativas que van desde el preciado aguará guazú, especie en peligro de extinción, hasta pumas, zorros grises, corzuelas, pecaríes, comadrejas, zorrinos, gatos monteses y yaguarundíes. Acciones mancomunadas entre municipios, la sociedad en general, las ONG y entes gubernamentales provinciales y nacionales serán necesarias para garantizar la preservación de todas estas especies que cumplen roles ecológicos claves para el buen funcionamiento de los ecosistemas de los que nosotros mismos dependemos.

Fuente: Noticias Ambientales

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