Un tribunal falló a favor de Mercado Libre por una compra no entregada

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial falló a favor de Mercado Libre en una causa que comenzó con la denuncia que hizo un hombre que compró un auto a través de la conocida página electrónica de compraventa y nunca lo recibió pese a que pagó la totalidad del costo.

 

En el expediente “Kosten Esteban c/ Mercado Libre Sociedad de Responsabilidad Limitada s/ ordinario”, el tribunal libró de responsabilidad a la plataforma on line “por el daño que sufrió un consumidor que compró a través de la plataforma pero nunca recibió el pedido. El demandante denunció que compró un automóvil por la página, abonando el total del valor mediante giros y, también, una suma para cubrir gastos de entrega y documentación de acuerdo al pedido que al efecto le hizo Mercado Libre S.R.L., pero que pese a todo ello nunca recibió el rodado”, señala la publicación del Diario Judicial que dio a conocer una síntesis del fallo.

 

Los miembros del Tribunal explicaron que el derecho vigente argentino “no ofrece un plexo normativo especial relacionado con la responsabilidad de los prestadores de mercados electrónicos como el que organiza y explota la demandada para la venta y/o subasta ‘on line’ de bienes”. En esa línea, los magistrados añadieron que “la circunstancia de que el servicio prestado por el operador de un mercado electrónico comprenda el almacenamiento de información que le facilitan sus clientes vendedores no basta por sí misma para atribuirle culpabilidad en el presente caso”.

 

En este caso, según los camaristas, “se debe hablar de una exención de responsabilidad del operador de un mercado electrónico de ventas o subastas on line, ya que no desempeñó un papel activo que le permita adquirir conocimiento o control de los datos almacenados, es decir, cuando ha sido un ‘mero canal’ limitándose a proporcionar un foro para una transacción entre un comprador y un vendedor. Cuando se trata de un simple operador, no se puede aplicar ninguna condena porque es una posición neutra, meramente técnica, automática y pasiva, lo que impide que tenga conocimiento y control de la información almacenada”.

 

“No puede imponerse a los prestadores de servicios de mero almacenamiento (hosting) una obligación general de supervisar los datos que transmitan o almacenen, ni una obligación general de realizar búsquedas activas de hechos o circunstancias que indiquen actividades ilícitas”, concluyeron los jueces.