Una moto para combatir incendios: el proyecto cordobés finalista de un concurso internacional

Tener una excelente idea es apenas un comienzo. No importa qué tan buena sea o la potencialidad que proyecte, nunca será suficiente para llegar a concretarla.

En el momento en que Matías Nieto y Juan Cruz Amuchástegui encararon su trabajo final de grado para la carrera de Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UNC, tenían solamente eso: una gran idea.

Era marzo de 2021 y hacía meses que Juan Cruz había ido voluntariamente en Villa Giardino a ayudar con su moto durante los incendios que asolaron el Valle de Punilla en 2020.

“El calor que se sentía era realmente imponente, en un momento el humo me impedía arrancar la moto y fueron minutos de muchísimo estrés. Tuve que empujarla hasta una zona más elevada sin humo para poder darle arranque, porque su motor a combustión necesitaba el oxígeno para funcionar”, comenta.

Ahí nació el trabajo final: el EoRaptor, una moto eléctrica específicamente diseñada para la topografía cordobesa que deben enfrentar y recorrer los bomberos forestales cuando las llamas se desatan.

En septiembre de este año, apareció la oportunidad de –además– presentarse con el EoRaptor al concurso de ideas Red Bull Basement, un programa global que reúne a estudiantes emprendedores de cualquier área de estudio de 44 países para crear proyectos que tendrán un impacto positivo en el mundo.

La fecha de esa gran final era la semana próxima, pero la pandemia –ahora con Ómicron– la postergó hasta marzo.

LA IMPORTANCIA DE LOS MENTORES

A una buena idea hoy le hace falta mentoreo, por ejemplo. “Para la etapa de desarrollo, Red Bull nos puso en contacto a personas como Horacio Cuervo, Sebastián Buffo o Yago Lange, entre muchas otras. Mentores que nos prepararon para contar bien la historia y la idea. Porque, cuando sea nuestro turno de presentar el proyecto, tendremos dos minutos para convencer de que nos elijan”, comenta Matías.

“Una vez que recibís ese montón de información, empezás a ver tu propia idea con otros ojos, la función de las mentorías es esa –agrega–. Te cambia la cabeza, te hace ver cosas que no habías visto, o sí habías visto y ahora recién las entendés. La idea se va complejizando y va abarcando más áreas. No es solamente un producto individual”.

“Te hace ver que llevar el proyecto a la realidad, más allá de este evento puntual, es posible. Estamos aprendiendo de un mundo que nos era totalmente ajeno como el emprendedorismo. Como diseñadores, teníamos la idea de recibirnos y conseguir trabajo en relación de dependencia; ahora vemos que EoRaptor tiene potencial para generar un negocio mañana”, completa Juan Cruz.

Y el límite no es Córdoba: países como España, Portugal, Grecia y Turquía poseen no sólo similares características de terreno y temperaturas, sino también protocolos parecidos para controlar el fuego.

En casi todos los casos, se pierde el eje humano. Algo que Matías y Juan Cruz sí tuvieron en cuenta al momento de preparar su speech de dos mintutos.

“Visitamos seis cuarteles de bomberos de zonas críticas de las sierras de Córdoba. Una vez que comentamos a otra gente lo que aprendimos de las historias que nos contaron ellos, recién ahí se dimensiona lo jodido que es caminar tantos kilómetros o a veces subirse a la autobomba liviana y volver 14 días después a su casa”, relatan.

Según comentan los chicos, es una moto eléctrica diseñada para el terreno off-road, esto implica que todos los componentes, no sólo la amortiguación, están diseñados para ese tipo de caminos. Gracias a la tecnología de motores brushless, las dos ruedas tienen tracción integral, una ventaja significativa a la hora de transitar en terreno forestal sin necesidad de ser un piloto profesional. Tiene un bajo centro de gravedad y un diseño que se adapta a cualquier usuario.

Y es eléctrica, punto fundamental para que su motor funcione incluso en condiciones de baja concentración de oxígeno y para no agregar más contaminación al ambiente.

Fuente: La Voz