Una mujer mató a su marido abusador de 185 puñaladas con ayuda de su hija: las habían excarcelado, pero ahora la fiscal pide perpetua

Paola Córdoba está acusada en un juicio de asesinar de 185 puñaladas a su marido violento con la ayuda de su hija Milagros, de 18 años. Solo estuvo 15 días detenida cuando ocurrió el crimen a principios de 2019 en José C. Paz, hasta que la Justicia las excarceló. Ahora, la fiscal del caso consideró que el hombre asesinado, Alberto Nairetti, no era una persona agresiva y pidió que ambas mujeres sean condenadas a perpetua.

La defensa propia en un contexto de violencia de género fue el planteo de los abogados de la mujer desde el principio. Después de 22 años de maltratos y otra veintena de denuncias infructuosas en contra de Nairetti, todo parecía bien encaminado en esa dirección, pero en las últimas horas la situación dio un giro.

La fiscalía pidió la elevación a juicio por “homicidio agravado por el vínculo y por ensañamiento”. Entre sus argumentos, hubo un “previo acuerdo y distribución de tareas” entre Córdoba y su hija y, en consecuencia, tendrían que volver a la cárcel.

“Encuentro debidamente justificado que durante la madrugada del 9 de marzo del año 2019, aproximadamente a las 2 horas, en el interior de la vivienda ubicada en (…) de la Localidad y Partido de José C. Paz, provincia de Buenos Aires, Paola Elvira Córdoba y su hija Paula Milagros Naiaretti, acordaron darle muerte a Alberto Elvio Naiaretti, esposo y padre de las imputadas respectivamente”, sostiene en su escrito la fiscal, según la información a la que accedió el portal ANRoca.

Y subrayó: “Entre ambas con sendos cuchillos, de mango de madera, tipo tramontina, le aplicaron a la víctima un total de 185 puñaladas, causándole heridas punzo cortantes, en diferentes partes del cuerpo”.

El horror en primera persona

“Yo maté a mi marido porque sabía que él me iba a matar. Discutimos porque él me llevaba a la Ruta 8 a prostituirme y yo no quería más. Me pegaba, me amenazaba. Yo sabía que si yo no hacía algo me mataba a mí y a los chicos. Ese día me amenazó con que iba a terminar con todo. Cuando él se quedó dormido bajé a la cocina y agarré las cuchillas”, declaró en aquel momento Paola Córdoba.

Por su parte, al confesar su participación en el crimen, la hija adolescente de la mujer manifestó: “Parecía que él la iba venciendo en fuerza y yo tenía miedo porque no quería que la lastimara. Tampoco quería que me hiciera algo a mí. Yo agarré uno de los cuchillos que estaba en el piso y se lo clavé a mi papá, no sé si una o dos veces, y después lo solté de nuevo. Mi mamá siguió, ella lo seguía apuñalando”.

La chica contó que su padre la miró y le pidió que lo ayudara y recordó: “Yo le agarré la mano y le dije que me perdonara. Después él se cayó sobre la ventana, quedó sentado ahí y yo le seguía dando la mano. Después al rato me soltó”.

Fuente: TN

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