Valentín Brasca se retiró a los 31: Me cansó el fútbol

A los 31 años, los arqueros transitan la adolescencia de sus carreras. Es el momento en que la experiencia potencia el talento y modera los impulsos. Sus resoluciones son distintas, mejores. Adentro y afuera de la cancha. En la cancha y en la vida.

A esta edad, el arquero cordobés Valentín Brasca decidió decir “¡basta!”. El arquero que había logrado el objetivo de atajar en Talleres, el mismo que había sido comprado por Gustavo Mascardi y que Carlos Ahumada, tras su paso como gerenciador albiazul, le prometió llevarlo a los siguientes clubes que planeaba administrar.

En Estudiantes de San Luis parecía que su estadía sería el inicio de un proyecto grande, porque logró tres ascensos y fue su capitán, pero fue el principio del fin.

Tras la renuncia de Ahumada y la intervención del Gobierno, el cordobés jamás volvió a jugar y decidió retirarse, cansado del sistema que no le ofreció otro tipo de posibilidad.

–¿Cuándo fue tu último partido?

–Hace casi dos años.

–¿Por qué dejaste?

–Porque me cansó el fútbol. Me sacaron las ganas de jugar.

–Qué duro…

–El último tiempo en San Luis la pasé realmente mal. Me tuvieron seis meses sin dejarme entrenar.

–¿Por qué?

–Fue una decisión de la diputada Ivana Bianchi, quien se hizo cargo del club cuando Ahumada renunció. Tuvo algo personal conmigo. Le marcaron como que yo estaba identificado con Ahumada y yo lo único que quería era jugar en un club que ascendí tres veces, en el que la gente me quería mucho. Me sacaron cosas en el diario La República de San Luis, diciendo que estaba en contra del club. Me la hicieron pasar mal. A mis compañeros les tenían prohibido hablar conmigo. Me lo decían. Cosas que te sacan las ganas de jugar.

–¿Cómo era tu día?

–Fueron seis meses en los que no me dejaban entrenar. Yo iba. El DT Omar Asad y “el profe” me decían: “Andá a la cancha 3 a dar tres series de 10 vueltas. Cuando terminás, avisás”. Era en la Universidad Pública de San Luis. Como el club estaba intervenido por el Gobierno, todo estaba relacionado con la Secretaría de Deportes. Órdenes directas del Gobierno de San Luis eran que no me dejaran entrenar. Lo más triste era que mis compañeros tenían miedo de que les pasara lo mismo si me saludaban o hablaban.

–¿Vos le firmaste contrato a Ahumada en Talleres? ¿Eras jugador de él?

–No. Siempre fui jugador de Estudiantes. Cuando me propone la locura de ir a jugar el Argentino C hice un contrato de seis años con Estudiantes. Con Ahumada los acuerdos siempre eran con los clubes que dirigía y por el tiempo que estuviera allí. No tenía ningún contrato que me ligara personalmente con él. En Talleres, Juventud Unida de San Luis y Estudiantes. Siempre hice contratos largos. Con Estudiantes, hasta hace un mes, me estuve enviando cartas documento para poder destrabar mi pase.

Fuente: MundoD