Villa Mercedes: el jueves se conocerá el veredicto del juicio por el asesinato de un policía

El Tribunal de la Cámara Penal N°1 de la segunda circunscripción judicial recepcionó este martes los alegatos en la causa por el homicidio del auxiliar de policía Rodolfo Gilberto Domínguez, ocurrido en Villa Mercedes en junio del 2015. El jueves al mediodía, se emitirá el veredicto.

El único acusado por el homicidio es el comerciante Ricardo González. De acuerdo a lo que pudieron establecer los investigadores, González creó un perfil trucho de Facebook, haciéndose pasar por mujer, y se citó con Domínguez para la noche del crimen.

Cuando se encontraron en la esquina acordada, González lo ultimó con varios disparos de arma de fuego. El asesinato habría sido cometido en venganza porque Domínguez tuvo un amorío con la esposa del acusado.

Tras declarar la clausura de la etapa probatoria del juicio, el Tribunal dio lugar a la recepción de los alegatos.

El Fiscal de Cámara, Néstor Lucero, fue el primero en exponer. Realizó un análisis de la requisitoria fiscal, hizo mención de los testimonios de la familia de la víctima, a los de la cuñada y ex esposa del imputado y a la confesión de González. También hizo referencia a la autopsia y al informe médico legal. También hizo una extensa revisión de la prueba y de los elementos informáticos secuestrados, en este caso, afirmó que se trata de una prueba directa y pidió al tribunal que examine de manera minuciosa a la hora de dictar sentencia.

Asimismo, el representante de la acción pública arribó a que este hecho fue planificado, no fue ni circunstancial ni anecdótico. En cuanto a la causa, aseveró que fue la propia familia de González que lo introduce a ser acusado. En lo que respecta a la personalidad del imputado, el funcionario manifestó que se trata de una persona obsesiva y compulsiva y que surgen indicios suficientes y concordantes de que era González quien utilizaba la cuenta falsa para conocer los vínculos y relaciones que tenía su mujer.

El imputado utilizó la cuenta falsa y la seducción para hacer caer a la víctima, afirmó. Por otro lado, concluyó que, de los testimonios de la familia de la víctima, surge que éste era una persona buena, inocente y mujeriego y que no advirtió lo que iba a ocurrir.

Por último, Lucero manifestó que no ha habido impugnación ni discrepancia con los elementos recabados por la pericial oficial ordenada por el juzgado de instrucción y que existe un cúmulo de material probatorio, testimonios y un grado de obsesión y compulsión del imputado. Como agravantes tuvo en cuenta la peligrosidad, la premeditación, la utilización de artilugios informáticos y la ficción que generó para citar a Domínguez. Como atenuantes ninguno.

El fiscal solicitó a la excelentísima cámara la pena de prisión perpetua por el delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y utilización de arma de fuego.

La alevosía se produce cuando una persona comete un delito contra otras utilizando medios, modos o formas que tiendan directa o especialmente a asegurar su ejecución. La alevosía pretende asegurar la indefensión de la víctima ante un ataque, y su forma más típica es la agresión sorpresiva o a traición.

Después de un cuarto intermedio de una hora. Fue el turno de la defensa.

Miguel Agundez, uno de los abogados defensores de González, sostuvo: “El delito está probado, pero no su autoría”, y aclaró que no hubo pruebas de que la víctima mantuviera una relación con Palacios (esposa de su cliente) y que la misma fue una de las que más colaboró para esclarecer el juicio.

El defensor expresó que se quiso distorsionar el delito y que no existió una continuidad en la cadena de custodia de las pruebas, que estas estuvieron expuestas a manipulación. Determinó que hubo muchas dudas e incorrecciones y que el móvil del homicidio fue un ajuste de cuentas.

A su vez, el co defensor, Rolando Chaves, manifestó que los indicios no están acreditados plenamente e hizo referencia a que los testimonios de policías fueron inverosímiles. Además, se refirió a que la prueba informática no fue directa ya que no se encontraron componentes que vincularan a la víctima y al acusado. En cuanto a la preservación de la prueba, destacó que ninguno de los peritos pudo constatar el estado de las máquinas, que había puertos y entradas abiertas en los gabinetes que pudieron estar sujetos a manipulaciones.

“Se contaminó la prueba”, afirmó Chaves. También, dijo estar convencido de que su defendido no es el responsable del homicidio.

La defensa del imputado solicitó al tribunal la absolución para Ricardo González, ante la falta de un plexo probatorio contundente.

Finalmente, el presidente de Cámara cedió la palabra al imputado quien manifestó: “Siempre colaboré con la justicia para que esto se esclarezca y también quiero colaborar con la familia Domínguez. Voy a seguir luchando por la verdad. Agradezco la posibilidad de defenderme”.

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